Tatuajes políticos: la protesta permanente

En mayo de 2012, miles de jóvenes se reunieron en la plaza Émilie-Gamelin de Montreal para protestar contra el Gobierno. El origen del conflicto era la intención del Gobierno de Quebec de subir las tasas universitarias un 80 % en los siguientes siete años. Las protestas –algunas violentas– duraron meses, y un buen grupo de estudiantes se concentró en la plaza para dormir allí durante todas esas semanas.

En junio de ese mismo año, y para conmemorar su lucha, unas 100 personas se tatuaron el dibujo de la Plaza en sus cuerpos. La iniciativa fue organizada en Facebook por el blogger Gabriel Roy, quien lleva un tatuaje cuadrado rojo sobre el corazón. El evento estaba destinado a enviar «un mensaje claro sobre la permanencia de la resistencia estudiantil».

En octubre de 2012, en Israel, tres personas se tatuaron/marcaron el número 269 en la piel, como si fueran una ternera (ya que ese es el número que les otorga la industria alimentaria) para protestar por la matanza de animales para el consumo humano. Se trataba, según ellos, de un acto de solidaridad y de inmortalización, que fue grabado en una performance callejera en un impactante vídeo, con el objetivo de lograr ser también difundido en la Red. En noviembre incluso celebraron el día internacional «269», donde muchos veganos también se tatuaron para dar a conocer su mensaje.

El último caso de tatuajes para protestar y hacer un llamamiento permanente a la acción tuvo lugar en Barcelona, los pasados 25 y 26 de mayo. En el marco del Festival de Cine y Derechos Humanos, el artista Sander van Bussel quiso tatuar la declaración de derechos humanos a distintas personas, a cada uno una letra (con un total de 6.773 letras). Van Bussel puso en marcha la iniciativa tras el asesinato de su compañero y artista Steven ‘Nyash’ Nygah en Nairobi este mismo año.

También en política, asociada a partidos, existen innumerables ejemplos de tatuajes, que quieren mostrar, para siempre, una predilección por una ideología, un candidato o un partido. El más clásico, siempre, es el Che Guevara, pero existen otros muchos en relación a candidatos y partidos.

Es interesante, quizá más, el uso de frases de políticos en tatuajes. Un ejemplo es el del tatuaje de la actriz Miley Cyrus, con una cita de un discurso de Theodore Roosevelt, de 1910, que decía: «So that his place shall never be with those cold and timid souls who know neither victory nor defeat».

Publicado en: Pie de foto

Enlaces de interés:
Fotografía: protesta a través de un código QR en el que se puede leer ‘Vete’ en 14 idiomas
– Assem Memon (2.07.2013). A very innovative protest sign. #ar7al in 14 languages coded in QR by @alaafareed pic.twitter.com/S7OOSDfpV6
El cuerpo como bandera feminista (El País, 23.04.2013)
La cara y el cuerpo de Femen en España (14.05.2013)
FEMEN: CONTRA EL PRI, EPN… Y MANCERA (SinEmbargo.mx, 2.10.2013)

– “Los tatuajes como acción de comunicación” (30.08.2013) (Intervención en el programa de Pablo McKinney, en la sección ‘Tendencias Globales de Comunicación Política’)

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