Pokémon Go entra en acción… política

Pokémon Go se ha convertido en el juego móvil más descargado de la historia con 130 millones de descargas durante el primer mes de su lanzamiento. También en el más lucrativo en su inicio, al conseguir 206 millones de dólares en ganancias y dos millones de dólares diarios en Estados Unidos. En total, ya lleva batidos cinco récords Guinness.

Del lado republicano, el 14 de julio, la página de Facebook de Donald Trump publicaba un vídeo en el que, emulando el juego, Hillary era un pokémon con la siguiente descripción: «A menudo se la encuentra mintiendo al pueblo estadounidense, manipulando el sistema y compartiendo correos electrónicos secretos».

Días después, el escenario de la Convención Nacional Republicana, que tuvo lugar en Cleveland, Ohio, del 18 al 21 de julio, se convirtía en un poke-gimnasio, tratando de captar mayor interés en el evento en el que se nominó formalmente a Donald Trump. Sin embargo, según se relata en The Guardian, los asistentes, finalmente, parecían más interesados en cazar pokémon que en escuchar a los delegados republicanos. También la Torre Trump, ubicada en pleno Manhattan, se convirtió en una popular parada para los entrenadores de pokémon.

En Argentina, aunque el juego lleva menos tiempo (se lanzó oficialmente a principios de agosto), también se observan algunas aproximaciones políticas y sociales interesantes. La municipalidad de La Plata organizó una jornada de concienciación sobre el uso de Pokémon Go; el director de Juventud Municipal, Agustín Scotti, explicaba: «quisimos que los fanáticos de la aplicación se acerquen e interactúen, con el objetivo de realizar una concientización sobre el uso de las nuevas tecnologías y redes sociales que día a día nos acompañan». Y el pasado 18 de agosto, el partido Libres del Sur y la diputada nacional, Victoria Donda, organizaron una «Pokejuntada Solidaria» con el objetivo de recolectar donaciones para un centro de asistencia social.

No obstante, el caso más destacado, hasta el momento, en relación a la utilización de Pokémon Go en comunicación social y sensibilización es la campaña de la oficina de medios de las Fuerzas Revolucionarias de Siria (RFS, por sus siglas en inglés). «Ven a buscarme y sálvame», se lee en algunos de los mensajes difundidos, acompañados del hashtag #PrayForSyria. El tuit que muestra a Pikachu llorando junto a un niño sirio ya ronda los 1.700 retuits.

Todos estas son aproximaciones a los votantes o ciudadanos más jóvenes, a los millennials —los nacidos entre 1982 y 1998— y a los «zetas», nacidos después de 1994. Dos generaciones políticamente independientes, con altos niveles de desencanto y desafección. Los partidos políticos encuentran grandes dificultades para seducirles y sumarles a sus actividades y necesitan desarrollar estrategias alternativas y creativas si quieren atraer su atención.

Además, Pokémon Go, al ser el primer juego popular de realidad aumentada, está devolviendo a los niños y adolescentes a la calle. Los más jóvenes vuelven al espacio público después de algún tiempo de reclusión en la esfera privada. Hemos pasado de las consolas en el sofá a los móviles en la calle. La acción política debe sacar provecho de esta reapropiación —mediatizada por la tecnología— del espacio público. Pokémon Go, aunque pueda no parecerlo a simple vista, es también una oportunidad para la política.

Publicado en: La Política Online (29.08.2016)

 Artículos asociados:
La fiebre de Pokémon Go, en cifras (Javier Fernández. Expansión, 16.07.2016)
Pokémon Go supera en EE.UU. a los usuarios diarios de Twitter y al tiempo de permanencia de Facebook (Euro News, 14.07.2016)
Pikachu llora: Pokémon Go pierde millones de usuarios en Estados Unidos (Clarín, 23.08.2016)
5 cifras espectaculares que reflejan el éxito de Pokémon Go (BBC Mundo, 19.07.2016)
Los cinco récords Guinness que Pokémon Go ha batido en su primer mes de vida (Xiana Siccardi. La Vanguardia, 27.08.2016)
Una diputada noruega, “cazada” jugando a Pokémon GO en el Parlamento (El Mundo, 25.08.2016)

Etiquetas: , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *