Entrevista para El Telégrafo: “La campaña más dura se producirá en las redes y será determinante”

Entrevista en El Telégrafo

Entrevista con Geovanna Melendres para El Telégrafo que reproduzco a continuación.

A las puertas de un proceso electoral, el consultor español hace sus apreciaciones en torno al rol protagónico de los millennials, esa generación que no supera los 30 años y que nació ‘conectada’ a internet. En 2017 Ecuador vivirá la primera contienda electoral digital.

¿Cómo describe a los millennials, esa generación que, según su estudio, representa el 30% de los ecuatorianos?

Como en toda Latinoamérica, los millennials son un grupo generacional que vive intensamente la conectividad. Son nativos digitales y su ecosistema de referencia es el internet. Otra característica es su nivel de exigencia e impaciencia respecto a las instituciones y empresas; sienten que ese mundo ni los entiende ni los atiende bien. La tercera característica es que, a pesar de ser exigentes e impacientes, dudan sobre cómo deben actuar desde el punto de vista político partidario.
Pero tienen un fuerte componente sociopolítico, les importan las causas políticas y sociales, pero no necesariamente los partidos y las instituciones… Para ellos prima, por encima de cualquier otra consideración, su capacidad de protagonismo. Si en la empresa no juegan un rol protagónico y con fuerte identidad se irán, así como se irán de la política institucional. Es decir, no son consumidores pasivos ni lectores claudicantes.

¿Qué representan las redes sociales en su cotidianidad?
Internet es un derecho, no una tecnología. Lo conciben como un derecho para la socialización. Creen que la conectividad debe estar garantizada como el derecho a la educación o a la sanidad, no es un extra ni un accesorio, es un elemento constitutivo de su forma de entender la vida. Quien no entiende eso difícilmente podrá representarlos.

Parecería que el marketing es el que mejor los comprende…
Las empresas los entienden un poquito mejor que las instituciones o los partidos. Las empresas entienden su enorme capacidad de influencia y para crear contenidos. Son personas que pueden tomar decisiones o influir en las compras de los demás. Están llamados a ejercer el liderazgo global y mundial. En EE. UU. ya son la primera fuerza laboral y su nivel de influencia económico, político y social es determinante. Y aunque las marcas los han entendido mejor, en general los millennials detestan la publicidad y adoran la conversación… El millennial necesita sentirse parte de una conversación, no una audiencia.

En Colombia mostraron su nivel de influencia al llenar una plaza para exigir el acuerdo de paz que un plebiscito no consiguió…
Los millennials no se comportan política y electoralmente pensando en el mal menor, ellos desean votar y confiar en alguien que los seduzca y se comprometa con aquello que los identifique. Ellos prefieren la abstención (voto blanco o nulo), pero no ceder en su autonomía. De algún modo no se sienten representados por la política formal.

Se dice que sin partidos no hay democracia, ¿ese lema empieza a perder vigencia?
Los partidos son un instrumento para la participación política, pero cuando no favorecen la participación política, el debate y el relevo de dirigencias son menos instrumento… Las causas sociales y políticas son la manera genuina y natural en la que muchos millennials sienten que asumen su compromiso político. No hay una sola fórmula ni formato, el derecho a la participación política no puede estar secuestrado por el  partido; tenemos que ser más diversos y abiertos a los instrumentos de participación.

¿Ese 30% de millennials puede llegar a ser influyente en el proceso electoral que se avecina?
Muchísimo. La mayoría está dudando sobre su voto y son tentados por el voto blanco y nulo. Si concentraran su preferencia en una respuesta casi generacional a la oferta política, podrían ser decisivos.

¿Cuáles son los temas fundamentales para ellos?
Si bien les importan muchos temas como empleo, educación y emprendimiento, son también las actitudes. Rechazan mucho el autoritarismo, el sectarismo, la falta de tolerancia. Para ellos las formas son fondo: ‘Dime cómo me tratas y te diré quién eres’. El ‘cómo’ es determinante.

¿Por qué considera a los millennials sujetos influyentes?
Son influyentes por su peso demográfico y porque aportan una autoridad, en términos de opinión, por su capacidad de proyectar sus conocimientos y opiniones en el entorno familiar. Se está produciendo un desplazamiento entre la autoridad vinculada con la experiencia y la autoridad vinculada con el conocimiento… El millennial puede acceder a la fuente directa sin intermediación. Informativamente no quieren comer un menú precocinado, quieren hacer su propia ensalada.

¿Qué lectura tiene sobre la precampaña electoral en Ecuador?
El debate en las redes será muy intenso. De alguna manera siento que la campaña más dura se producirá en las redes y el debate allí será determinante. Esta será la primera gran campaña digital de Ecuador.

¿Y los candidatos están sintonizados con esa realidad?
Seguramente unos más que otros, pero la mayoría de profesionales que los rodean, todos, conocen y comprenden la enorme transcendencia de la comunicación pública y política digital.

En ese intenso debate en las redes sociales, las noticias falsas generan un cortocircuito, ¿cómo afrontar este riesgo permanente en época de campaña?
La información falsa es un problema democrático fuerte, todos tenemos que actuar sobre este de manera muy responsable: los medios de comunicación, las fuerzas políticas, las empresas propietarias de redes sociales y los usuarios. Necesitamos vacunarnos contra la intoxicación digital y dar paso al cultivo de ideas. Si nos alimentamos de un solo tipo de alimentos uno acaba enfermo; en las redes sociales ocurre lo mismo, si consumimos un solo tipo de información, terminaremos intoxicados.

En EE.UU. las encuestas y sondeos de opinión fracasaron al interpretar la intención de voto, ¿qué lecciones dejó ese proceso?
La metodología tradicional es incapaz de ver lo que sucede por debajo de la evidencia mediática. Solo en Facebook Live, Donald Trump multiplicó por 4 su eficacia respecto a Hillary Clinton. Es decir hubo un streaming directo, intensísimo, entre Trump y sus seguidores sin la intermediación de los medios; fue una conexión directa con el celular, iPad y audífonos, en un entorno más íntimo y envolvente.

¿Qué no deben obviar los candidatos?
Deben tener presencia en los dispositivos de proximidad, la campaña empieza en el smartphone. Si no empiezas ahí, no acabarás bien.

Usted sostiene que los últimos minutos de la campaña serán decisivos, ¿por qué?
Las últimas 48, 24 y 12 horas previas a las votaciones son determinantes porque los millennials —como el resto de ecuatorianos— retrasarán al máximo su intención de voto. Quien tenga un mejor desempeño en las últimas horas obtendrá mayores posibilidades.

 

 

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