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Los pantalones bien puestos

Llevar pantalones ha representado, en muchas ocasiones, la lucha por la igualdad de los derechos de las mujeres. En política, por ejemplo, Hillary Clinton juró por primera vez como senadora de Nueva York en 2001 vestida con pantalones, algo muy inusual en el Congreso, donde las mujeres lucían casi siempre faldas. Y ya en plena campaña de las primarias demócratas, no dudó en reafirmar su autoridad y autonomía con una frase de dudosas resonancias: «Yo seré quien lleve los pantalones y no Bill».

Carme Chacón conoce bien el significado de abrir caminos con gestos simbólicos, por la gran fuerza comunicativa que estos tienen. Ella es la primera ministra de Defensa; su edecán es la primera mujer que ocupa el cargo; y el martes, en la Pascua Militar, se condecoró con la Cruz de la Orden de San Hermenegildo —también por vez primera— a una militar con 20 años de servicio.

Las personas que impulsan procesos renovadores, como el que representa la ministra de Defensa, saben de la importancia del hito. Pero las reformas se consiguen convirtiendo lo excepcional en lo mayoritario y, para ello, hacen faltan alianzas, apoyos y comprensiones dentro y fuera de la Institución. Carme Chacón no parece que improvise sus actos ni frivolice con la notoriedad, consciente como es de la importancia de sus gestos y sus palabras, desde aquel: «Capitán, mande firmes». Estoy seguro que habrá medido sus fuerzas… y las de los críticos, que no le faltarán, en este episodio que altera los protagonismos de la Pascua Militar de manera tan notable.

En política, las formas son fondo. El protocolo político, y el militar en particular, ha evitado muchos conflictos y también los ha causado. Pero, como toda norma, debe adaptarse a los tiempos de nuestra sociedad para ser respetada y valorada, que siempre es mucho mejor que ser —simplemente— aceptada. Hoy no hay ninguna razón cultural, histórica, social ni mucho menos estética para defender que un pantalón es una prenda inadecuada para un acto de gala. Quizás haya llegado el momento, no sólo de los gestos, sino de las reformas.

Publicado en: Público (08.01.2009)(ver versión .PDF)
Fotografía: Filip Andrejevic en Unsplash

Documentos de interés:
¿Quién lleva los pantalones en Turquía?
Fuente: La Vanguardia (23.02.2009)

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