Hace un año, el Partido Demócrata se encontraba en uno de los peores momentos de su historia. A la organización aún se la relacionaba con la mala imagen del expresidente Joe Biden y no tenía un estilo o ideas que la distinguieran y marcaran su camino. Esto ha comenzado a cambiar con las campañas internas para las midterms y con el emerger de algunos políticos que ya preparan el terreno para aspirar a la presidencia en 2028.
Los demócratas son actualmente un partido variopinto en el que destacan diferentes formas de comunicar y posturas ideológicas. Esa indefinición y variedad, por ahora, no está siendo una mala fórmula. Les ha permitido reconectar con los votantes de diferentes bloques y capitalizar el rechazo a Donald Trump de cara a los comicios de noviembre.
El éxito de su comunicación actual está íntimamente relacionado con un buen uso del lenguaje. Lo hacen de manera diferente, pero, entre todos, han conseguido disputar a Trump y a los republicanos el monopolio que tenían sobre las palabras. En este texto se identifican 10 estilos diferentes que han sido claves para el resurgir del partido. Cada uno de ellos se relaciona, en mayor o menor medida, con un candidato o grupo específico, pero esto no quiere decir que sea exclusivo de esa persona. Hay otras formas de comunicación que se están aplicando, aunque destaco aquí las más novedosas y atractivas. Para facilitar el análisis, los estilos de estos nuevos demócratas se agrupan en tres grandes grupos: Los opositores, aquellos que hacen énfasis en Trump. Los de proximidad, que se enfocan en la relación con el votante. Y los antisistema, que se centran en la sociedad y la necesidad de cambios.
Los demócratas siguen buscando ese estilo único que les distinga y caracterice de cara a los próximos años. Y eso sólo llegará cuando tengan un candidato o candidata definido para las presidenciales de 2028. Y, muy posiblemente, ese candidato terminará moldeando sus formas con base en todas estas ideas que se están probando en la actualidad.
Los estilos opositores
Se caracterizan por plantarle cara al actual presidente y aprovechar eso para posicionar el mensaje propio. Pese a que, normalmente, mantiene un tono comedido, Barack Obama fue una especie de precursor de estos modos cuando criticó duramente al republicano en la Convención Nacional Demócrata de 2024.
1. Mordaz
La campaña para la reelección de Jon Ossoff, senador por Georgia, ha elevado al demócrata a la posición de posible aspirante a la presidencia y le ha permitido superar el millón de seguidores en Instagram. Dentro de la complejidad, su estrategia es sencilla de explicar: preparan discursos con píldoras muy críticas sobre los aspectos más impopulares de Donald Trump y sus aliados. Después, los comparten en redes con cambios de planos y titulares destacados, lo que les da gran viralidad. El de mayor impacto fue el clip en el que Ossoff dice que Trump no quiere hacer el trabajo de presidente porque sólo desea viajar con Nathalie Harp, su ya famosa asistente. La duda sobre Ossoff es si este estilo mordaz puede mantenerlo más allá de los discursos preparados.
2. Troleador
El gobernador de California, Gavin Newsom, un más que posible aspirante a la presidencia, empezó a ganar impacto en redes sociales hace casi un año al imitar el estilo del presidente para dejarle en ridículo. Posteando con un uso indiscriminado de mayúsculas, utilizando adjetivos rimbombantes e incluso firmando algunos mensajes con sus iniciales, su objetivo es poner al presidente en evidencia y captar la atención de las audiencias. Lo ha conseguido y, en el camino, ha superado los dos millones de seguidores en Instagram. En el futuro, sin embargo, deberá probar con otros estilos para seguir manteniendo relevancia.
3. Satírico
Otros aspirantes demócratas han utilizado la ironía y la sátira para responder a Trump y atraer a la audiencia. Por ejemplo, el gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, lo hizo hace un año cuando desde la Casa Blanca se amenazó con enviar tropas a Chicago y se pidió a los gobernadores que redibujaran los mapas de los distritos electorales para favorecer a los republicanos: «Eso es trampa, pero Donald Trump es un tramposo. Engaña a sus mujeres, engaña en el golf y ahora intenta engañar a los estadounidenses para quitarles su voto». La frase le posicionó durante algunos días, pero su principal problema, y el de otros aspirantes similares, es que no ha podido lograr la consistencia de Newsom y Ossoff. Su reto es utilizar a Trump, pero no depender enteramente de que el presidente hable de él o de su estado para poder posicionarse.
Los estilos de proximidad
Estos estilos destacan especialmente por la conexión directa que consiguen con el electorado en una época en la que las redes sociales han maximizado la proximidad y han cambiado las formas de comunicación.
4. Campechano
Una estrategia que ha funcionado muy bien a varios precandidatos demócratas en primarias ha sido la de presentarse ante los votantes como un ciudadano común, que entiende las necesidades y deseos del estadounidense promedio porque es parte de ellos. Antes de caer en desgracia, Graham Plattner, excandidato para el Senado en Maine, era el mayor exponente de este estilo. Ahora, siguen llevando esta bandera personajes como Bob Brooks, un bombero de Pensilvania que aspira al Congreso. En su spot de presentación, decía orgulloso que había sido bartender, repartidor de pizzas y jardinero. También muestra sus tatuajes y se le ve conduciendo una moto.
5. Abierto
La autenticidad es uno de los rasgos más importantes para conectar con las audiencias en redes sociales, razón por la cual su relevancia también ha incrementado exponencialmente en política. Alexandria Ocasio-Cortez consigue impactar a la audiencia abriendo buena parte de su vida privada al público. Desde mediados de agosto, por ejemplo, ha publicado en Instagram su proceso de congelamiento de óvulos para poder continuar su carrera política sin renunciar a la maternidad. Lo ha hecho a través de vídeos en directo, una sesión de preguntas y respuestas y reels con actualizaciones e información de utilidad sobre un procedimiento que interesa a muchas mujeres.
6. Entendible
En redes sociales la comunicación es cada vez más rápida. Es más difícil captar la atención y los mensajes deben ser más directos y claros para que una audiencia distraída los pueda entender sin demasiado esfuerzo y con una pizca de entretenimiento. Zohran Mamdani se ha transformado en la principal referencia de este estilo. Sus vídeos tienen cambios de plano constantes, humor y hablan directamente a la audiencia. El alcalde de Nueva York fue ejemplo de una campaña electoral hecha para redes y ahora sienta cátedra de un gobierno para las redes. El próximo candidato presidencial demócrata tendrá que aprender mucho de él. Y, si gana, tendrá que seguir teniéndole como referente desde la Casa Blanca.
Los estilos antisistema
En una época en la que la desconfianza en las instituciones ha llegado a niveles históricos, estos estilos se enfocan en ofrecer un cambio de paradigma. No se conforman ante lo tradicional, lo abordan directamente para denunciarlo y tratar de cambiarlo.
7. Faro moral
Bernie Sanders es el segundo político más popular de Estados Unidos, por detrás de Barack Obama. Tiene 84 años y, por edad, ya no podrá aspirar a la presidencia, pero el senador de Vermont se está convirtiendo en uno de los principales referentes del partido con un estilo centrado en definir lo que es moralmente aceptable y lo que no. Su ya tradicional mensaje contra la desigualdad y la lucha contra la riqueza excesiva se ha potenciado ante el creciente poder de los oligarcas de Silicon Valley y el despegue de la Inteligencia Artificial. Actualmente, tiene un gran poder definiendo la agenda política del ala progresista del partido y su apoyo será muy importante de cara a las primarias presidenciales.
8. Rompedor
«Cambiaron las viejas reglas. El viejo libro de jugadas se ha roto», con esas palabras destacadas comienza el vídeo con el que Abdul El-Sayed celebró su victoria en las primarias demócratas de Michigan a inicios del mes de agosto. En una época en la que se cuestiona el poder de las élites políticas y económicas, mostrar un estilo irreverente que vaya contra el statu quo ha catapultado a varios aspirantes. El caso de El-Sayed destaca de manera especial porque ganó a pesar de que el todopoderoso lobby político israelí gastara más de 50 millones de dólares para tratar de derrotarle. Ahora tiene el reto de ganar la elección general en un estado reñido. Lo que pase en Michigan podría definir la viabilidad de una candidatura presidencial de izquierdas en 2028.
9. Desafiante
Muchos de los precandidatos más progresistas han tenido que luchar en las elecciones internas demócratas contra el mensaje de que son demasiado radicales para las generales. Algunos, como Angie Nixon, que ganó la candidatura para el senado en Florida, han respondido con un tono desafiante que les ayuda a conectar con las bases del partido. Ante las críticas de que es muy radical, respondía: «Si querer que tu vecino pueda comprar la insulina que necesita es radical, entonces llámame radical. Si es extremista creer que una madre no debe tener tres trabajos para pagar una vivienda, entonces soy extremista». No huyó de las etiquetas que sus rivales le quisieron imponer, las desafió para derrotarlas.
10. Evangelizador
En el sur cristiano, los demócratas han postulado como candidato para el Senado por Texas a un seminarista de la Iglesia Presbiteriana. James Talarico no evade el tema de la fe, lo incorpora en muchos de sus discursos y disputa a los republicanos un marco que tradicionalmente han dominado. Tiene un tono discursivo optimista que hace hincapié en la necesidad de reducir la polarización para centrarse en las soluciones, lo que recuerda a los inicios de Barack Obama.
Publicado en: El País – El País US (14.09.2026)
Fotografía: ©Rebecca Cook /REUTERS

Añade esta página web como fuente preferida. Selecciona la fuente aquí.










