Antoni Gutiérrez-Rubí

Artículos y reflexiones

Menú principal:

Snapchat en política
Más información
La transformación digital y móvil de la comunicación política
Más información
La política en tiempos de WhatsApp
Descárgatelo
Tecnopolítica
Descárgatelo

Artículos Monarquía Española (2011-2014)
Descárgatelo

50 años del discurso ‘I have a dream’
Descárgatelo

Otro modelo de partido es posible
Descárgatelo

Manifesto Crowd: La empresa y la inteligencia de las multitudes
Descárgatelo

Elecciones USA 2012: Los 12 factores decisivos
¿Qué se dice de este libro?
Comprar (versión ePub)

La política vigilada
¿Qué se dice de este libro?
Comprar (versión papel/ versión ePub)

32 Tendencias 2010-2020
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo

32 Tendencias 2010-2020
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo

Micropolítica
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo

Lecciones de Brawn GP
¿Qué se dice de este libro?

Políticas
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo
Cómpralo
Otros libros y documentos:





Descárgatelo


Descárgatelo



Slideshare




Miembro de:


ADECEC


ACOP


ACCIEP


DIRCOM


EAPC


AAPC


AAPC


"Puedes llegar a cualquier parte, siempre que andes lo suficiente."
Lewis Carrol

RSS Focus Press

RSS Re(d)pública

Búsqueda






Nuestras sesiones:

#viernes13

gutierrez-rubi.es/viernes13

Mi proyecto compartido con Juan Freire:

LABO

Laboratorio de Tendencias
en Tumblr

Mi proyecto compartido
con Jaume Bellmunt:

Taller
de Política

www.tallerdepolitica.org

Mi proyecto compartido
con Francis Pisani:

Re(d)pública

en Tumblr

Archivos

Suscríbete por correo electrónico:


Delivered by FeedBurner

Sin preguntas, sin ruedas, sin Debate

Imprimir Imprimir

Publicado en: El País (21.06.2012) (blog ‘Micropolítica‘)

Estamos tocando fondo. La progresión es preocupante. E inquietante. La decisión unilateral de Mariano Rajoy de cancelar durante todo el 2012 el Debate del Estado de la Nación adquiere una especial gravedad en el contexto actual, y sube un grado negativo más en la evolución alérgica y recelosa del Presidente hacia la comunicación política.

Durante la pasada campaña electoral Rajoy casi nunca permitió preguntas de los periodistas. Una práctica compartida también por otras fuerzas políticas y que, durante la legislatura anterior, alcanzó su cénit en las elecciones del #20N. Esta deriva irrespetuosa hacia el derecho a la información ha sido respondida por los periodistas, sus empresas y las asociaciones profesionales de manera contundente. El pasado 17 de junio, la Federación Europea de Periodistas (FEP) aprobó por unanimidad una moción contra las ruedas de prensa sin preguntas, a instancias de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE). El manifiesto #sinpreguntasnocobertura de mediados de 2011 fue el nexo de unión entre los profesionales y la ciudadanía, y representó una respuesta cívica con fuerte repercusión en las redes sociales.

Ya en el gobierno, Rajoy ha practicado más el silencio que la palabra, junto a una no despreciable dosis de pereza y fastidio hacia lo que cree que es una pérdida de tiempo frente a su auténtica responsabilidad, que es tomar medidas. Cada viernes. No ha comprendido que gobernar es comunicar. Sus 100 primeros días de Gobierno han sido cicateros y esquivos en términos de comunicación política. Y los siguientes han mostrado que el Gobierno, si tenía una estrategia de comunicación, no era una estrategia de crisis y para la crisis. Una mezcla de enfoque estratégico defensivo, disfunciones organizativas, errores de bulto y una cautelar gestión del capital político han escondido a Rajoy más que exponerlo. El resultado ha sido un deterioro de su imagen y una sensación de desorientación en un momento clave de la credibilidad de España.

Pero no hay rectificación. Sus estrategas le animan a mantener el desafío, apoyados por encuestas y cálculos que confirmarían que el desgaste no es tan crítico y, lo más relevante, que no se transfiere en forma de oportunidad de voto para la oposición. Cuando las estadísticas y las encuestas sustituyen al sentido común y la intuición, la política pierde su autonomía y criterio frente a los muñidores de votos.

En este contexto, el órdago de cancelar el Debate del Estado de la Nación sería un arriesgado paso de consecuencias imprevisibles más allá de las reacciones que provoque tal despropósito. Estas serían, a mi juicio, las claves que explicarían por qué esta decisión, precedida por los antecedentes expuestos, entraña graves riesgos para la calidad de nuestra democracia. Con ella alimenta la deriva de descrédito a la política, muy extendida en la sociedad española.

1. Alimentar el personalismo. Rajoy quiere demostrar que puede hacerlo y que el coste es bajo, en términos demoscópicos. Confunde autoridad con liderazgo. Cree que tiene una misión que ha transformado en cruzada. Es el culto al poder de quien pose una mayoría absoluta. Una decisión que desprecia al Parlamento y rebaja la calidad de nuestra democracia y el equilibrio de poderes. El débil argumento de que existe un precedente, en 1990, es casi provocador. Ni aquel momento ni este guardan relación ni comparación. Y no hay duda alguna de que la gravedad de la situación actual impide la coartada.

2. Alimentar el populismo. Rajoy sabe muy bien que esta crisis socava la confianza de los ciudadanos en la política y las instituciones. Sabe, perfectamente, que no habrá movilizaciones en la calle -más allá de algunas nobles escaramuzas digitales-, que nadie exigirá el Debate como parte de un proceso de búsqueda de soluciones. Rajoy alimenta no solo la política líquida, sino la disolución de la política. Con esta medida crecerán las voces de los que creen que sobran administraciones, políticos e instituciones. Con su decisión alimenta el pensamiento extremo. Y una vez la fiera sale de la jaula, puede comerse hasta al domador.

3. Alimentar el pensamiento débil. El mensaje que se lanza es que: a) el Debate, como formato, no sirve para luchar contra la crisis y enfrentar los retos que tenemos; y b) que el Parlamento (los partidos y sus representantes) no tienen soluciones, solo palabras. El choque escénico entre gestión gubernamental y política parlamentaria no garantiza el éxito de la primera y degrada la segunda. Rajoy ha cometido un grave error, aunque “le salgan las encuestas” y le satisfaga ver cómo el resto de partidos se excitan y se rasgan las vestiduras. Incluso le dirán que les ha salido una “jugada perfecta”. Máximo beneficio, mínimo coste.

Pero no. Ha plantado una semilla incierta que veremos qué produce. Rajoy practica los recortes también en comunicación: sin preguntas, sin ruedas de prensa y ahora sin el Debate, tan latoso y tan inútil, pensará. Pero quien recorta calidad democrática puede socavar su suelo. Bastante quebradizo está ya todo como para que, además, el mismísimo Presidente tire piedras a su tejado, que es el nuestro.

Rajoy, con esta decisión, gana tiempo, se impone y sigue. No hay nada peor que la fe ciega: dejas de pensar y, con ello, dejas de reaccionar. Justo lo que más necesita.

Enlaces de interés:
Acceder a los artículos anteriores publicados en el blog ‘Micropolítica’

Tweet about this on TwitterShare on Facebook13Share on Google+1

Artículos relacionados:
  • Los 10 puntos del Código Rajoy
  • El periodista no encaja en la maquinaria electoral
  • Sin reuniones, sin ruedas de prensa
  • El sentido del humor en campaña electoral

  • Etiquetas: , , ,


    Comentarios en Wordpress

    Trackback de Ismael Peña-López
    Fecha: junio 21, 2012, 10:02 am

    "en el gobierno, Rajoy ha practicado más el silencio que la palabra" por @antonigr http://t.co/pWV1anUj

    Comentario de Iñaki Murua
    Fecha: junio 21, 2012, 10:04 am

    En mi opinión, gobernar es decidir de manera consciente, con base, para después comunicar esas decisiones. En este caso, me temo que poco hay de lo uno y menos de lo segundo, como apuntas.

    Trackback de Víctor Gil Puértolas
    Fecha: junio 21, 2012, 11:48 am

    Sin preguntas, sin ruedas, sin Debate – http://t.co/TUXE2PGQ (via @antonigr)

    Trackback de David Martínez
    Fecha: junio 21, 2012, 11:58 am

    Sin preguntas, sin ruedas, sin Debate – http://t.co/vvoK8fwt (via @antonigr)

    Trackback de Alberto Martín Bravo
    Fecha: junio 21, 2012, 12:26 pm

    Sin preguntas, sin ruedas, sin Debate. Rajoy no ha comprendido que gobernar es comunicar http://t.co/9wIBKWTA vía @antonigr

    Trackback de Sara Sánchez
    Fecha: junio 21, 2012, 12:32 pm

    Sin preguntas, sin ruedas, sin Debate. Rajoy no ha comprendido que gobernar es comunicar http://t.co/9wIBKWTA vía @antonigr

    Trackback de Santiago Pérez
    Fecha: junio 21, 2012, 12:41 pm

    Sin preguntas, sin ruedas, sin Debate: http://t.co/lciGOJkm

    Trackback de Natalia Parada
    Fecha: junio 21, 2012, 1:42 pm

    Sin preguntas, sin ruedas, sin Debate. Rajoy no ha comprendido que gobernar es comunicar http://t.co/9wIBKWTA vía @antonigr

    Trackback de Daniel Carrillo
    Fecha: junio 21, 2012, 2:15 pm

    Sin preguntas, sin ruedas, sin Debate – http://t.co/3FKiRhut (via @antonigr) #6MesesDePP

    Trackback de Jacinto Lajas
    Fecha: junio 21, 2012, 8:29 pm

    Sin preguntas, sin ruedas, sin Debate http://t.co/siZUQdkV

    Trackback de Ángela Paloma Martín
    Fecha: junio 22, 2012, 10:37 am

    Sin preguntas, sin debates y sin cobertura también http://t.co/r8MI3RKq

    Trackback de Lola Vega
    Fecha: junio 22, 2012, 10:38 am

    Sin preguntas, sin debates y sin cobertura también http://t.co/r8MI3RKq

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » El storytelling de Rajoy
    Fecha: agosto 6, 2012, 2:26 pm

    […] y muy preparada por el Presidente y su equipo. Nada que ver con otros episodios de improvisación u omisión. El storytelling de Rajoy ha creado, durante los primeros 35 minutos de monólogo iniciales, un […]

    Pingback de La ocasión perdida de Rajoy en su entrevista en TVE | Comunicación (política) y Relaciones Públicas
    Fecha: septiembre 11, 2012, 5:55 pm

    […] los que se encontraba ABC, el pasado fin de semana. A pesar de que lleva diez meses en el cargo las comparecencias ante los medios de comunicación han sido pocas y, a menudo, sin preguntas, dejando esa “carga” para la Vicepresidenta del Gobierno tras los […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Esperando a Rajoy
    Fecha: septiembre 12, 2012, 8:31 am

    […] periodista María Casado en formular la pregunta: “¿Habrá rescate?”. El titubeo balbuceante y el silencio atronador del Presidente en esta primera pregunta ha sido, quizás, el titular de la noche. O no […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Recuperar la política: recuperar la palabra
    Fecha: marzo 10, 2013, 3:40 pm

    […] pulso. Críticas a las que hay que añadir, ahora, esta nueva dosis de descrédito: la que provoca la omisión y el silencio ante las preguntas de los periodistas o de la […]

    Escribe un comentario