Antoni Gutiérrez-Rubí

Artículos y reflexiones

Menú principal:

Snapchat en política
Más información
La transformación digital y móvil de la comunicación política
Más información
La política en tiempos de WhatsApp
Descárgatelo
Tecnopolítica
Descárgatelo

Artículos Monarquía Española (2011-2014)
Descárgatelo

50 años del discurso ‘I have a dream’
Descárgatelo

Otro modelo de partido es posible
Descárgatelo

Manifesto Crowd: La empresa y la inteligencia de las multitudes
Descárgatelo

Elecciones USA 2012: Los 12 factores decisivos
¿Qué se dice de este libro?
Comprar (versión ePub)

La política vigilada
¿Qué se dice de este libro?
Comprar (versión papel/ versión ePub)

32 Tendencias 2010-2020
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo

32 Tendencias 2010-2020
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo

Micropolítica
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo

Lecciones de Brawn GP
¿Qué se dice de este libro?

Políticas
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo
Cómpralo
Otros libros y documentos:





Descárgatelo


Descárgatelo



Slideshare




Miembro de:


ADECEC


ACOP


ACCIEP


DIRCOM


EAPC


AAPC


AAPC


«Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos».
Niccolo Maquiavelo (Historiador, filósofo y político italiano)

RSS Focus Press

RSS Re(d)pública

Búsqueda






Nuestras sesiones:

#viernes13

gutierrez-rubi.es/viernes13

Mi proyecto compartido con Juan Freire:

LABO

Laboratorio de Tendencias
en Tumblr

Mi proyecto compartido
con Jaume Bellmunt:

Taller
de Política

www.tallerdepolitica.org

Mi proyecto compartido
con Francis Pisani:

Re(d)pública

en Tumblr

Archivos

Suscríbete por correo electrónico:


Delivered by FeedBurner

La nueva política: del compromiso individual al horizonte colectivo

Publicado en: CECPS (Círculo de Estudiantes de Ciencias Políticas y Sociología) (18.07.2011)

Entrevista para el CECPS (Círculo de Estudiantes de Ciencias Políticas y Sociología) que transcribo a continuación tal cual ha sido publicada:

Desde el CECPS queremos resaltar el compromiso de Antoni Gutiérrez-Rubí, con esta, nuestra sociedad (gran parte de su obra se puede leer y descargar gratuitamente en su website. Animamos a todos los estudiantes y ciudadanos en general a que se acerquen a su obra y a que mediten sobre sus reflexiones, pues muchos de nosotros lo consideramos un semillero de ideas; un pensar a partir de los que ya han pensado. Como dice Victoria Camps en el prólogo de “Filopolítica: filosofía para la política”: “Siguem moderns, llegim els clàssics. El verso de Foix guía a Gutiérrez-Rubí a lo largo de sus argumentos”.

En sus libros y artículos se aprecia un gran esfuerzo intelectual a favor de la convergencia entre las formas de conocimiento y avances interdisciplinares. En sus reflexiones, subyace un especial y riguroso comercio fronterizo entre las ciencias cognitivas, la tradición filosófica y la tradición espiritual… como el mismo argumenta: “Se impone una triple reacción: más meditación, más espiritualidad y más filosofía”.

“Ampliar el círculo del nosotros”

En su artículo La política meditada argumenta que las emociones debieran ser valoradas y reconocidas al mismo nivel que las aptitudes y actitudes. ¿Piensa que los avances de la psicobiología que avalan empíricamente el papel que usted reclama para las emociones ponen en evidencia los prejuicios de la izquierda ante prácticas espirituales como la meditación?
Hay un recelo prejuicioso en parte de la izquierda convencional hacia la espiritualidad y hacia las prácticas alrededor del autoconocimiento y la meditación. Una mezcla de desprecio y desconfianza. No en vano, el epicentro de buena parte del pensamiento progresista sigue anclado en las viejas ecuaciones del “materialismo histórico. A ello, hay que añadir el sustrato de determinados compartimentos laicistas que reducen o simplifican el laicismo a anticlericalismo, por ejemplo, y en algunas actitudes desconfiadas hacia lo religioso. El conjunto es una mirada displicente a los aportes de compromiso social que se nutren de otras fuentes menos ideológicas (en el sentido más tradicional del término) y que se sustentan en la conciencia personal, la espiritualidad o el compromiso social de inspiración religiosa.

Como usted afirma en su obra: “En el escenario actual de crisis e incertidumbre social se han castigado duramente los delicados equilibrios emocionales que la vida moderna exige a las personas” ¿En qué medida son conscientes los políticos y la ciudadanía en general de los beneficios de la meditación?… ¿Qué beneficios nos ofrece la meditación?
La meditación aporta equilibrio, conocimiento, armonía y socialibilidad. Cada uno de estos atributos enriquece, enormemente, la praxis política. Equilibrio: la política necesita ponderación y flexibilidad. Conocimiento: la política que se construye desde el individuo y su realidad, permite ofrecer escenarios de superación en base al humanismo. Armonía: necesitamos una mayor coherencia entre lo que somos, lo que decimos que somos y lo que hacemos. Y, finalmente, sociabilidad: el autoconocimiento que se obtiene a través de la meditación permite transcender de lo individual para reconocernos en el “nosotros”. Todos los caminos para el reencuentro personal, para la conciliación entre nuestro espíritu y nuestra vida favorecen comportamientos más sociales.

En sociedades en las que los ritmos mediáticos de la política se han entregado a la improvisación y a la inmediatez táctica, la meditación y la dimensión espiritual de la persona -como usted argumenta en su obra- parecen representar un demérito o un defecto; en primer lugar: ¿De qué tipo de espiritualidad estamos hablando?… y segundo: ¿De qué elementos depende el que podamos revertir esta situación en la que la comunicación política está instalada en el “tactismo cortoplacista”?
Estamos hablando de una espiritualidad que te obliga a la reflexión, a la introspección, a pensar antes de hablar, a pensar antes de actuar. Precisamente, la política formal está atrapada en una cadena reactiva alimentada por la fugacidad y fragilidad del hecho noticioso, por la competencia mediática entre medios, por la reducción de la praxis política a la política para y en los medios y por el ciclo cada vez más corto de las noticias. Este cuadro favorece la precipitación, el apriorismo, el prejuicio y la reacción poco evaluada o reflexiva. Justo lo que no necesitamos para la renovación de la política.

De su libro ‘Filopolítica: filosofía para la política’ se desprende que el “ejemplo público” de “lo bueno” y de “lo bello” construye virtud cívica y genera confianza y esperanza… ¿Qué papel juega la inteligencia emocional en este proceso? ¿Qué papel debería jugar la filosofía?
Los datos son abrumadores. La evidencia empírica de la relevancia de las emociones en la configuración cognitiva está fuera de toda duda. Pensamos lo que “sentimos”. Y sentimos lo que “percibimos”. El triángulo percepción (sentidos) – sentimientos (emociones) – y conocimiento (pensamientos, ideas) es indiscutible. La política de las emociones es aquella que reconoce el papel determinante de los sentimientos en el compromiso y la acción política. Sin emociones, no podremos comprender los estados de ánimo de las personas. La praxis política se ha vuelto “insensible” y aquí ha empezado la brecha de legitimidad y de proximidad con la ciudadanía.

La filosofía debe volver a ocupar el epicentro de la acción política. Se trata de recuperar las preguntas, las grandes preguntas del ser humano y de la sociedad. Se trata de desandar para volver a reencontrarnos con las reflexiones profundas, con los grandes temas para revitalizar y volver a “iluminar” el pensamiento político. Hay que volver a los clásicos. Y reestablecer, de nuevo, una gran alianza entre política y filosofía.

Continuar leyendo… »