México y su Esperanza Marchita

Publicado el 6.07.2009

“Mi nombre es Esperanza Marchita. Soy de Chihuahua, tierra de mujeres que se han hecho fuertes a base de luchas y abandonos. Tengo 23 años, la juventud me invade tanto como las ganas de participar. Quiero contarles el origen de mi nombre y por qué deben de escribirlo en la boleta electoral, si quieren anular su voto”. Así empieza su descripción la candidata Esperanza Marchita, que se presenta a las elecciones legislativas intermedias que tuvieron lugar ayer, 5 de julio, en México.

Pero en realidad Esperanza es un personaje “real” aunque virtual creado por la organización “Alianza Cívica”.
Hace ya años que en México existe un cada vez más creciente desencanto por la política y por sus partidos. Hay la convicción de que los políticos y los partidos son ajenos a los intereses del país y de los ciudadanos, que vieron como la opción de muchos mexicanos, en un país con un 35% de ciudadanos sumidos en la pobreza, es la abstención. Sin embargo, desde asociaciones ciudadanas se oponen a que la abstención sea el voto de castigo para sus políticos y proponen el voto nulo, votando por un candidato inexistente como es Esperanza Marchita y ponen su nombre en la papeleta.
Los votos a esta candidatura, es decir, declarados nulos, podrán cuantificarse (no así la abstención) como un voto de castigo hacia la política y los políticos mexicanos y hacia su manera de no escuchar a la sociedad. El voto a Esperanza Marchita es una llamada para esos políticos a que se den cuenta del descontento social hacia ellos. Tal como indican en Ciudadanos en red, en una de sus 23 razones para votar nulo en estas elecciones: “Si usted quiere tachar la boleta en favor de un candidato en vez de anular su voto o de votar por “Esperanza Marchita”, hágalo. Está en su derecho. Piense, sin embargo, en que probablemente jamás volverá a ver al diputado por el cual votó porque -en este sistema democrático trunco y parcial- usted no le importa. Él o ella dirá que lo representa cuando en realidad no podrá hacerlo“.

Este movimiento empezó y se difundió a través especialmente de las redes sociales (como Facebook y Twitter) y de blogs, y está despertando la creatividad de miles de mexicanos a través especialmente de la red, pidiendo el voto por Esperanza Marchita. Se han creado vídeos en Youtube, perfiles y grupos en Facebook, infinidad de posts sobre la necesidad de anular el voto, etc. Esperanza hace campaña en la Red, el espacio de esperanza para muchos activistas y ciudadanos. 

El movimiento se expande rápidamente. Según una encuesta del diario Reforma, en mayo, el 10% del electorado iba a votar nulo (por la candidatura de Esperanza), en junio, esa intención de voto ya alcanzaba el 15% en las encuestas.

A la hora de escribir este artículo, madrugada en México, se están contabilizando los votos y el escrutinio aun va por el 77%. Las predicciones de las encuestas parece que se cumplieron y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se perfila como triunfador en las elecciones parlamentarias de México, a costa del gobernante Acción Nacional (PAN) del conservador Felipe Calderón.

Con estos votos escrutados, de acuerdo al programa preliminar de resultados, el PRI obtiene el 35% de los sufragios, por el 26% de su más directo rival.

No se sabe aun el porcentaje final de voto en blanco o nulo, por lo que no sabemos si Esperanza ha triunfado, pero hay encuestas que indican que en esta jornada electoral, el 10%, uno de cada 10 ciudadanos, anuló, votó en blanco o eligió a un candidato no registrado, de acuerdo a la encuesta de la Fundación Este País, el IPN y el ITAM.

Según el PREP, el sondeo preliminar de votos, los resultados del voto nulo serian de cerca del del 6% en todo el país, pero del 10,8% en la capital, México DF, por ejemplo.

Son cifras sorprendentes si tenemos en cuenta que por ejemplo en el año 2003, el voto por candidatos no registrados fue apenas de 0.06% (el total de votos nulos fue del 3,36%). Si analizamos las cuatro últimas elecciones (1997, 2000, 2003 y 2006), el promedio de votos por candidatos no registrados es de 0.12% (el promedio de sufragios nulos es de 2.76%). Es decir, de una media del 2,76% de votos nulos se podría llegar a triplicar o cuadruplicar el porcentaje de votos nulos. Un verdadero éxito de Esperanza y un fracaso de la política y los políticos y políticas mexicanas, y todo gracias al descontento, pero también a la organización ciudadana y a la Red.

Por primera vez, ciudadanos organizados pueden dar un serio aviso a los políticos de ese país. No es el primer caso en el mundo. Las nuevas tecnologías nos permiten organizarnos, cambiar las cosas, mejorarlas con la creación de comunidades y con la difusión continua de información. Esperanza Marchita es sólo un ejemplo de esta nueva realidad, pero hay muchos más.

 

Enlaces de interés:
Iniciativa “Cuidemos el voto”. Twitter vigila el voto en México
Fuente: BBC Mundo (Jossette Rivera)

Cuidemos el Voto (plataforma de participación ciudadana, de observación electoral, impulsada por Oscar Salazar)

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Comentarios sobre: México y su Esperanza Marchita

  1. Pingback: Anna Mayer
  2. De hecho, el voto nulo obtuvo porcentajes mayores que algunos partidos. Por lo menos un partido chiquito chafita ya perdió el registro. ¡Bravo!, un partido menos que mantener.

    Saludos desde México.

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