Agendas públicas

Publicado en: El País (22.08.2012) (blog ‘‘Micropolítica“)

No, no es una “anécdota” que el Presidente no informe de con quién se ve y habla en cumplimiento de sus funciones, como dijo la vicepresidenta Sáenz de Santamaría en el último Consejo de Ministros. Y mucho menos justificable es que el argumento para la no información sobre la agenda pública del Presidente sea “por el interés general”.

Desde que Mariano Rajoy ha reanudado sus actividades (este lunes pasado), la agenda del Presidente en la web de La Moncloa solo recoge dos días con actividad programada. Hoy será recibido por S.M. el Rey en La Zarzuela y el próximo viernes, 24 de agosto, presidirá la reunión del Consejo de Ministros en La Moncloa y recibirá al equipo español que participará en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.

No es mi intención valorar si esta actividad es poca, mucha, suficiente o conveniente, pero no me cabe ninguna duda de que el Presidente hace más cosas y, aunque no sean actividades públicas, sí que son de interés público. Este es el concepto de agendas públicas y transparentes con el que se mueven otros Gobiernos. No se trata de “actos”, se trata de “actividad”.

Barack Obama, por ejemplo, facilita la información casi por horas… y Hillary Clinton tiene, además, un mapa interactivo. Sorprende que en la versión final del texto aprobado -en ese mismo Consejo de Ministros del pasado 27 de julio- sobre el “Proyecto de ley de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno” no haya ninguna mención expresa a la obligación de informar de la asignación temporal (y sus contextos) de servicio público de nuestros representantes, o al menos de nuestros gobernantes.

No es un tema menor. La transparencia de las agendas públicas es un desafío si se quiere romper el cerco de sospecha permanente que cada vez se estrecha más sobre la calidad de nuestra democracia. No solo tenemos derecho a saber, sino que conviene explicar, si se quiere -realmente- romper el maleficio de desconfianza y descrédito. Es un pequeño gran paso. El secreto como fuente de legitimación política se acabó. Si no se puede saber, no se puede contar y no se puede mostrar, es que quizás no debería hacerse por razones políticas, éticas o incluso legales.

El Gobierno debería liderar, impulsar y aplicarse la ejemplaridad de la visibilidad pública de sus agendas como parte de una ofensiva democrática para recuperar el prestigio, dotar de significado, informar puntualmente e iniciar una profunda revisión del concepto de rendición de cuentas asociado a la transparencia y accesibilidad de toda su actividad. La verdad, una ojeada a la agenda de La Moncloa desanima al más voluntarioso de los ciudadanos dispuesto a ver, en positivo, la actividad pública de nuestros representantes. Se impone un cambio radical.

Enlaces de interés:
Acceder a los artículos anteriores publicados en el blog ‘Micropolítica’

Etiquetas: , , , , ,

Comentarios sobre: Agendas públicas

  1. Pingback: Núria Vives
  2. Pingback: Rosa del Blanco
  3. Pingback: Lluís Guinó Subirós
  4. Pingback: Pablo Sopena
  5. Pingback: Mucha Política
  6. Pingback: Bomarzo
  7. Pingback: Alexandra Orgaz ✂
  8. Pingback: Blanca Molto Blasco
  9. Pingback: Alicia R de Paz
  10. Pingback: Blanca Molto Blasco
  11. Pingback: #EnLaponiaHaceFrío
  12. Pingback: Blanca Molto Blasco
  13. Pingback: Diana
  14. Pingback: Ángel Álvarez Recio
  15. Pingback: Jesús
  16. Pingback: valvilort
  17. Pingback: VickyBol
  18. Pingback: Pimem
  19. Pingback: Inma Bajo
  20. Pingback: David Cabo
  21. Pingback: Victoria Anderica
  22. Pingback: Alorza
  23. Pingback: Foro Transparencia
  24. Pingback: Alfredo Gazpio
  25. Pingback: Víctor Manuel García
  26. Pingback: Juan Elosua
  27. Pingback: Víctor Gil Puértolas
  28. Pingback: Emilio Garcia
  29. Pingback: Mikel Agirregabiria
  30. Pingback: Bàrbara
  31. Pingback: Antoni Gutiérrez
  32. Pingback: Charo Izquierdo
  33. Pingback: ukll
  34. Pingback: JGarciaVald
  35. Pingback: roberto hervás
  36. Pingback: Mari Luz Blanco
  37. Pingback: alberto abella
  38. Pingback: Romina Colman
  39. Pingback: inma_rn
  40. Pingback: David Hernandez
  41. Pingback: Cristóbal Soage
  42. Pingback: sergio fernández
  43. Pingback: joan subirats
  44. Pingback: Xavi Martínez
  45. Pingback: Coordinadora ONGDE
  46. Pingback: Enrique Normand
  47. Pingback: Cristina
  48. Pingback: lamardegente
  49. Pingback: Jaime Toña Olaortua
  50. Pingback: UPyD
  51. Pingback: Aitor
  52. Pingback: Rodrigo
  53. Pingback: Daniel Marcos
  54. Pingback: David Hernandez
  55. Pingback: Esther Palma Ferrera
  56. Pingback: Cristóbal Soage
  57. Pingback: Rodrigo Martín
  58. Pingback: Tu Derecho A Saber
  59. Pingback: Montserrat Boix
  60. Pingback: David Cabo
  61. Pingback: Rafael P. Campoamor
  62. Pingback: David Marzo Perez
  63. Pingback: Sebastián Linares
  64. Pingback: Ángel Díaz
  65. Pingback: Alicia Garcia
  66. Pingback: Concha Catalan
  67. Pingback: Raúl Díaz
  68. Pingback: Sebastián Linares
  69. Pingback: David de Martin
  70. Pingback: Carme Palma
  71. Pingback: IO conversa
  72. Pingback: Foro Transparencia
  73. Pingback: Alvaro Sueiro
  74. Pingback: Antoni Gutiérrez-Rubí » La resiliencia de Rajoy

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.