Crisis y notas de prensa

Las notas de prensa ya no tienen buena fama, aunque ayer Mariano Rajoy les dio un nuevo brío. Ya no se leen. Por excesivas, por imprecisas, por previsibles. Los periodistas reciben muchísimos mails que no pueden atender, cuando lo hacen muchas veces no encuentran lo que buscan, y lo que encuentran ya lo saben o ya es público. Muchas de estas notas van directamente a la papelera de reciclaje. Y la mayoría de los mails que las adjuntan, no llegan a ser nunca abiertos. La remisión indiscriminada de notas de prensa o e-mails informativos sin segmentar motiva que la información pueda ser considerada en muchos casos puro spam.

El 70% de los periodistas cree, además, que las salas de prensa online de las empresas o instituciones no son de mucha utilidad. Uno de cada cuatro no encuentra la información que necesita en la página web corporativa y considera que la nota de prensa, en su pretensión reveladora, no es fiable por ser interesada.
Tampoco las formas ayudan. El actual formato de nota de prensa es a menudo poco atractivo y con poca información adicional más allá de alguna imagen. Escasos links de valor y contenidos multimedia hacen de las notas de prensa un producto  analógico, difícilmente reutilizable y con poco valor añadido. Esto hace que muchos periodistas (especialmente de medios online) utilicen internet como fuente complementaria donde completar sus informaciones con contenidos multimedia, información de base o adicional. Una información generada por terceros que no siempre responde a los intereses y objetivos de la empresa o institución.

Ayer Rajoy reinventó el futuro de la nota de prensa en política, pero no fue por mérito de la nota, sino por su demérito. Con un título vago e impreciso, “Reunión del presidente del Gobierno con su equipo económico”, el presidente introdujo, como a hurtadillas, la noticia real de un recorte extraordinario en Sanidad y Educación. Hasta la última frase del tercer párrafo no sabemos de qué va el tema: “El ahorro previsto superará los 10.000 millones de euros”. Ni plazos, ni detalles. Un titular escondido que acaba siendo el titular de todos los medios. Las formas son fondo.

Y la actitud que se destila resulta timorata. Lo que debería ser una medida excepcional, que requiere una puesta en escena mediática y comunicativa especial, se reduce a una nota de prensa convencional y triste que muestra más de lo que cuenta. Es probable que dar, urgentemente, la cifra del recorte fuera una cuestión de Estado. Pero darla así debilita al Estado, a la autoridad política, al Gobierno y al presidente. Y podría tener el efecto no deseado,  al mostrarle poco serio, decidido y fuerte. Es una comunicación tímida, que refleja debilidad política… y eso, me temo, es lo que juzgarán los mercados, los socios y los acreedores. Tener el poder, pero perder autoridad no es un buen negocio.

Tampoco el presidente ha tenido suerte con las coincidencias. En el mismo momento que Rajoy comunicaba el recorte no contabilizado en los Presupuestos del Estado y que ya han iniciado su tramitación parlamentaria, Mark Zuckerberg anunciaba en Facebook, en su muro personal, que la compañía compraba Instagram, el fenómeno digital del momento, por casi 1.000 millones de dólares. Un anuncio personal que también se publicó, a continuación y citando la fuente original, en la página oficial de Facebook y en la news room.

De la nota de prensa analógica de Moncloa al muro de Facebook. Del recorte a la compra. De Rajoy a Zuckerberg. De esconderse y minimizar el titular, a protagonizarlo en primera persona y con toda claridad. Dos mundos, dos estilos, dos comunicaciones. Una perdedora. La otra, ganadora. Rajoy necesita urgentemente explicar mejor él mismo las medidas que toma. Si no, sus errores (y los de su equipo y ministros) se llevan por delante el objetivo que persiguen las reformas: confianza y credibilidad.

Publicado en: El País (10.04.2012) (blog ‘Micropolítica‘)

Enlaces de interés:
Infografías, visualizaciones y política (Artículo 15, 9.04.2012)
Suicidios políticos (Artículo 14, 6.04.2012)
Presupuestos QR (Artículo 13, 4.04.2012)
Rajoy, 100 días de comunicación (Artículo 12, 1.04.2012)
Imparable (Artículo 11, 30.03.2012)
El ‘photocall’ de Rajoy (Artículo 10, 28.03.2012)
Orgullo frente a soberbia (Artículo 9, 25.03.2012)
Una campaña extraña (Artículo 8, 24.03.2012)
Videopolítica (Artículo 7, 22.03.2012)
Griñán: herencias y albaceas (Artículo 6, 20.03.2012)
Estrangular (Artículo 5, 18.03.2012)
Hoy, Idus de marzo (Artículo 4, 15.03.2012)
La silla vacía (Artículo 3, 13.03.2012)
Presidentes a la reelección (Artículo 2, 12.03.2012)
Gestionar la política (Artículo 1, 9.03.2012)

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