¿Puede seguir creciendo Vox?

La irrupción de Vox en el Parlamento de Andalucía parece haber sacudido el panorama político español. Por el momento, muchas encuestas vaticinan la irrupción del partido de extrema derecha en el Parlamento nacional. Como la del pasado miércoles de Sigma Dos para el El Mundo, que daba entre 43 y 45 escaños tras conseguir un 13% de la intención de voto. La tendencia europea del auge de la ultraderecha tiene sus primeros escaños en España, pero ¿puede seguir creciendo Vox?

Los datos demoscópicos acumulados y recientes apuntan que la formación política Vox vive lo que en términos técnicos de comunicación y análisis políticos se llama el moméntum. En política, eso significa llegar a tiempo, con la oferta y la disrupción adecuada. Según la media de sondeos efectuada por Electocracia, ahora mismo la formación liderada por Santiago Abascal rondaría el 9% de intención de voto con una estimación de unos 19-21 diputados.

Pero lo más relevante de estas cifras no es la presencia reiterada de Vox sino su tendencia al alza. Su proyección, que ha ido en aumento en los últimos meses, se ha disparado después de las elecciones andaluzas. Con una participación similar a la de 2016, el porcentaje que le otorga la encuesta de El Mundo al partido se convertiría en unos 3 millones de votos para la formación de extrema derecha.

Más allá de la relevante e indicativa demoscopia, hay otros indicadores que permiten intuir proyecciones de crecimiento que no son interpretadas por las encuestas tradicionales. Es el caso de la nueva demoscopia del comportamiento, por la cual se puede hacer análisis predictivo sin preguntar a las personas por sus opiniones, sino fijándonos en sus comportamientos con huella digital, menos vulnerables a la ocultación —deliberada o no— de la opinión real de estas.

1. Búsquedas de Google

Haciendo un análisis de los últimos 12 meses, a través de la herramienta gratuita Google Trends, se ve claramente un primer pico de interés que se produce en el mitin de Vistalegre la semana del 7 al 13 de octubre. Fue el gran aparador. Esa misma semana, y en el contexto del mismo mitin, uno de los temas más buscados fueron la canción de Coque Malla (utilizada sin su consentimiento), la presencia de Ortega Lara o Morante de la Puebla, entre otros. Los sitios que más interés tuvieron en VOX esa semana de octubre fueron Melilla, Murcia, Madrid, Ceuta y Cantabria.

El segundo pico coincide con las elecciones en Andalucía, y temas como su programa electoral, el PSOE o el matrimonio entre personas del mismo sexo fueron los más buscados. En cuanto a la geografía, Andalucía, Melilla, Castilla-La Mancha, Murcia y Castilla y León fueron los territorios donde hubo más interés. Justo unos días antes de la celebración de las elecciones andaluzas, VOX ya era el partido más buscado en Google dando pistas de su posible irrupción en el Parlamento andaluz.

2. Redes

En redes sociales, Vox es uno de los partidos que consigue mejor rendimiento a su presencia en estas plataformas. El tipo de contenido y la segmentación realizada con sus publicaciones provoca que sean los usuarios con un perfil de izquierdas los que más estén hablando en redes de esta formación política.

Otro factor importante es su reacción a los memes contra la formación, practicando contra esos usuarios judo digital. Ante ello, Vox contraataca. A nivel volumétrico, ya superan en número de seguidores a PP, CS y PSOE en sitios como Instagram. Precisamente el éxito en esta plataforma, la más utilizada entre los más jóvenes, es una de las claves que algunos consideran ha sido la causa de éxitos como el lleno del mitin de Vistalegre.

3. Presencia en medios

Según los últimos datos publicados por el CIS, el PACMA (Partido Animalista) supera en intención de voto a Vox. Sin embargo, no tienen la misma presencia que en los medios de comunicación. Es más, el interés de los usuarios en las noticias de Vox está muy por encima de las de los otros principales partidos clásicos. Si tenemos en cuenta los últimos 90 días y el nivel de búsquedas en Google Noticias sobre los cinco partidos políticos, observamos que en Vistalegre ya se superó el volumen de los otros partidos y a partir de su éxito en Andalucía están habitualmente por encima del resto. Vox es un imán para las audiencias. Y los medios, atrapados por la frenética lucha por la competencia, lo saben y lo utilizan, como pasó con Donald Trump.

Parte de su estrategia de victimización ha consistido en presentarse como una formación hostigada por grandes medios de comunicación, lo que ha provocado que sus afiliados y simpatizantes afiancen su lealtad. Así han conseguido un efecto rebote: cuanto más se ha hablado de ellos —y peor—, más ha sido su visibilidad y, en consecuencia, mayor el rédito político obtenido.

4. Incremento de afiliaciones

A principios de enero, VOX —según fuentes de esta formación— tenía 5.000 afiliados. Entre enero y el acto de Vistalegre, pasan nueve meses, y VOX consigue doblar esa cifra y llegar a los 10.800. Pero en solo tres meses más (octubre, noviembre y diciembre), la formación de Abascal llega a los casi 24.000 afiliados.

El equipo de atención e información se ha multiplicado para atender la enorme demanda que un incremento de estas características supone.

Todavía es pronto para saber si Vox está siguiendo el mismo comportamiento —y proyección— que en su moméntum significó la irrupción de Ciudadanos, primero, y Podemos, después. Hay paralelismos, pero también diferencias. La más relevante es el debate político y mediático respeto al cordón sanitario para ‘frenar a Vox’. En términos políticos puede ser una opción, pero en términos comunicativos —la auténtica naturaleza de la política hoy— es claramente un error.

Los que quieran frenar a Vox deberán pensar mejor en competir con esta formación y ganar la confianza de los electores, entender su estado de ánimo y los motivos profundos que hacen de Vox una oferta posible ya para ¿millones de personas?. A esta formación no se la frena con cordones, sino con estrategias adecuadas.

Un ejemplo, y una pista. El pasado 16 de agosto, y por iniciativa de The Boston Globle, centenares de medios en Estados Unidos (de todo tipo, ámbito y formato) secundaron su convocatoria y publicaron editoriales propios y pronunciamientos contra Trump con la etiqueta #NotTheEnemy (#NoSomosElEnemigo, para defenderse de los ataques del presidente a la prensa). Pero no todo fue unánime, ni mucho menos, a pesar del éxito masivo de la respuesta conjunta. The Washington Post, por ejemplo, no participó activamente en la convocatoria de The Boston Globe al dudar de si quizá tendría el efecto contrario al deseado. Y así fue. En este sentido, resulta muy interesante la lección de framing —cómo influye en la opinión pública la manera de transmitir conflictos y temáticas en los medios de comunicación— de George Lakoff (el autor del libro y del concepto No pienses en un elefante), publicada ya en 2017, y que proponía que en lugar de decir #NotTheEnemy, los periodistas y los medios deberían liderar el marco #ProtectTheTruth frente a los ataques desmedidos del presidente.

Afirma Lakoff: «La lección clave es que cuando negamos un marco, evocamos el marco. Hay un principio estratégico del encuadre: evitar el lenguaje del atacante porque evoca su marco y ayuda a presentar su caso». Es decir, alimenta sus posibilidades al jugar en su campo (mental), con sus reglas (de confrontación) y con su pelota (el frame). Y perder. ¿Han caído algunos periodistas (y algunos rivales de Vox), otra vez, en esta trampa estratégica? El tiempo lo dirá.

Artículo publicado en: La Vanguardia (3.01.2018)

Artículos de interés:
¿Y si esto es el ‘new normal’? Vox y los partidos que vienen (Alberto Fernández Gibaja. Agenda Pública-El País, 3.12.2018)
Las herramientas retóricas de la movilización de Vox (Guillermo Fernández Vázquez. eldiario.es, 11.12.2018)
El reto de Vox (Eva Anduiza. Agenda Pública, 16.01.2018)
Vox o la brutalidad política (José María Lassalle. La Vanguardia, 19.01.2019)
Las páginas web entran en campaña (Guadalupe Moreno. Statista, 19.02.2019)
Así intenta Vox marcar la agenda política en Twitter (Jaime Rubio Hancock. Verne – El País, 3.03.2019). Artículo en el que se recogen, entre otras, las opiniones de Edgar Rovira, del equipo ideograma, y de un servidor.
La estrategia electoral de Vox se basa en las redes sociales (Antena 3 Noticias, 9.04.2019), reportaje en el que se recogen algunas de mis observaciones: “Vox y sus memes buscan colonizar la conversación y más en la campaña electoral. El nivel de protagonismo que tiene Vox, que no tiene todavía representación parlamentaria en el Congreso ni en el Senado es desbordante”, asegura Antoni Gutiérrez-Rubí, asesor de comunicación política.
Cinc claus sobre la comunicació política de Vox (i com combatre-la) (Marc Font. Crític, 14.04.2019) (Reportatge en què es recullen algunes de les meves opinions, juntament amb les d’Helena Castellà i David Espinós).

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