Gobierno del algoritmo

El Mobile World Congress 2021 ha acogido también varios relevantes eventos, más allá de la industria tecnológica y de la economía del dato. Ha habido negocio y debates. Se ha hablado de democracia, por ejemplo, y de los retos que la tecnología puede resolver… o puede agravar. Se ha reflexionado, a iniciativa de Digital Future  Society, sobre brecha digital y desigualdades. Mobile híbrido, democracia híbrida.

El Center for the Governance of Change realizó un estudio, European Tech Insights 2021, que revela que la pandemia ha acelerado la aceptación de las tecnologías entre los europeos, pero también ha aumentado la conciencia de las desventajas del desarrollo tecnológico.

La investigación, realizada en 11 países, apunta, entre otras, dos interesantes realidades. La primera: Votar con el móvil. El 72% de los europeos quiere votar en las elecciones a través de sus teléfonos. La segunda: Gobernar con la Inteligencia Artificial. La investigación muestra un apoyo creciente a una mayor adopción de la IA y de nuevos usos de la tecnología. El 51% apoya la reducción del número de parlamentarios nacionales y la concesión de esos escaños a un algoritmo. Democracia algorítmica. 

El debate sobre cómo la tecnología puede revitalizar nuestra democracia es crucial para que la opción democrática sea percibida por la ciudadanía como más eficaz y justa, también, para la resolución de problemas frente a los atajos autocráticos, populistas o tecnocráticos.

El Gobierno de España impulsa un hub nacional de GAIA-X para desplegar la economía del dato y apostar por el liderazgo de espacios de datos en sectores estratégicos. Aprovechar estas capacidades para mejorar la gestión del interés general es imprescindible. Delegar en la tecnología la prioridad política o el debate democrático sería un grave error. La política debe embridar el caballo desbocado de la tecnología.

La datacracia emerge frente a la democracia. La tensión entre eficacia algorítmica y eficacia democrática es una disyuntiva perversa, de consecuencias geopolíticas globales, que debemos evitar con más debate público. Yuval Noah Harari, también en el Mobile, ya nos advierte de que «la próxima revolución será la habilidad para hackear a los seres humanos». La única democracia eficaz es la justa y la humana. Lo otro es tecnoautoritarismo.

Publicado en: La Vanguardia (1.07.2021)
Imagen de Markus Spiske en Pixabay 

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