Antoni Gutiérrez-Rubí

Artículos y reflexiones

Menú principal:

Snapchat en política
Más información
La transformación digital y móvil de la comunicación política
Más información
La política en tiempos de WhatsApp
Descárgatelo
Tecnopolítica
Descárgatelo

Artículos Monarquía Española (2011-2014)
Descárgatelo

50 años del discurso ‘I have a dream’
Descárgatelo

Otro modelo de partido es posible
Descárgatelo

Manifesto Crowd: La empresa y la inteligencia de las multitudes
Descárgatelo

Elecciones USA 2012: Los 12 factores decisivos
¿Qué se dice de este libro?
Comprar (versión ePub)

La política vigilada
¿Qué se dice de este libro?
Comprar (versión papel/ versión ePub)

32 Tendencias 2010-2020
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo

32 Tendencias 2010-2020
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo

Micropolítica
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo

Lecciones de Brawn GP
¿Qué se dice de este libro?

Políticas
¿Qué se dice de este libro?
Descárgatelo
Cómpralo
Otros libros y documentos:





Descárgatelo


Descárgatelo



Slideshare




Miembro de:


ADECEC


ACOP


ACCIEP


DIRCOM


EAPC


AAPC


AAPC


"Es muy probable que las mejores decisiones no sean fruto de una reflexión del cerebro sino del resultado de una emoción."
Eduard Punset

RSS Focus Press

RSS Re(d)pública

Búsqueda






Nuestras sesiones:

#viernes13

gutierrez-rubi.es/viernes13

Mi proyecto compartido con Juan Freire:

LABO

Laboratorio de Tendencias
en Tumblr

Mi proyecto compartido
con Jaume Bellmunt:

Taller
de Política

www.tallerdepolitica.org

Mi proyecto compartido
con Francis Pisani:

Re(d)pública

en Tumblr

Archivos

Suscríbete por correo electrónico:


Delivered by FeedBurner

La política de las emociones

Imprimir Imprimir

Publicado en: Revista Fundació Rafael Campalans (núm.14) (04.12.07) (versión en formato pdfÍndice de la Revista FRC

“Sólo puede ser presidente de la República alguien que desea, ama y quiere.”
François Miterrand

“El testimonio de las mujeres es ver lo de fuera desde dentro. Si hay una característica que pueda diferenciar el discurso de la mujer, es ese encuadre.”
Carmen Martín Gaite

A finales de mayo de 2007, Michael Tomasky, publicaba un sugerente artículo en The New York Review of Books analizando “cómo deberían hablar” los demócratas para ganar las próximas elecciones presidenciales norteamericanas de 2008. El debate sobre el uso emocional del lenguaje y los marcos conceptuales en la comunicación política no es nuevo en Estados Unidos. Frank Luntz, uno de los mejores entrevistadores norteamericanos según el Business Week y experto en el análisis de “focus group” para grandes grupos de comunicación, ha escrito recientemente el libro “Words That Work: It’s Not What You Say, It’s What People Hear” (Palabras que funcionan: No es lo que tú dices, es lo que la gente escucha). Drew Westen, en posiciones contrarias, ha publicado también “The Political Brain: The Role of Emotion in Deciding the Fate of the Nation” (El cerebro político: El papel de la emoción en la decisión del destino de la nación). Y George Lakoff escribió su popular libro “Don’t think of an elephant!” (¡No pienses en un elefante!), publicado también en España. Todos estos autores han situado el debate sobre el lenguaje en el centro de las preocupaciones estratégicas de los dirigentes de las formaciones políticas.

Abordan el papel de las emociones y de las percepciones en el lenguaje político y su repercusión política y electoral. Sus textos afirman que conocer y comprender bien la percepción final del elector respecto al discurso político es tan importante -o más- como el contenido de las propuestas. Poner el acento en la recepción y no en la emisión política implica nuevas lógicas y nuevos desafíos.

Palabras y hechos que emocionen
Un renovado interés por las emociones y las percepciones, como elementos centrales de la comunicación política, se abre paso con fuerza, también en Europa y en nuestros escenarios políticos más próximos. La política progresista instalada entre la vanidad ideólogica y la prepotencia programática parece que empieza a cuestionarse desde dentro y desde fuera de los espacios orgánicos. Obsesionados en tener la razón, en el argumento decisivo o la propuesta incomparable, asisten -incrédulos y con estupor- a derrotas frente a adversarios que han hecho de la simplicidad, del radicalismo y de la claridad sus bazas electorales. No comprenden cómo siendo “mejores” y teniendo propuestas más “sociales”, los electores no se rinden a su oferta con el voto masivo. El orgullo herido que bloquea la autocrítica empieza a dejar paso a la reflexión serena. Los progresistas están descubriendo, sorprendidos, que han abandonado el terreno de lo emocional (valores, sentimientos, emociones…) y han descuidado el conocimiento de la percepción ciudadana. Otros lo están ocupando: los conservadores que utilizan mejor las palabras y los gestos.
Aceptada la “inteligencia emocional”, los políticos comienzan a valorar la gestión de las emociones como vehículo decisivo para generar los sentimientos que les permitirán transmitir -de manera que se perciba- un determinado mensaje en las mejores condiciones. Hay una nueva mirada hacia la importancia de la comunicación no verbal (gestos, movimientos, tono, detalles…), responsable determinante de la percepción pública. Ya no se juzga a los políticos solamente por sus palabras y sus promesas, sinó que su aspecto y su actitud también juegan un papel decisivo. Un gesto fuera de lugar o un comportamiento equívoco pueden minar la confianza de los ciudadanos. Muchos ya saben el carácter letal de una risita nerviosa en un momento equivocado.

Las palabras clave generan imágenes, consolidan marcos conceptuales previos y son la antesala de las emociones. Las emociones sonla comprensión. (Eduard Punset, septiembre de 2007).

El bloqueo emocional, al que se puede añadir el bloqueo estético o incluso el bloqueo ético, es una barrera hacia la propia comunicación. Como apunta Javier Canteros en su artículo “Para qué sirven las emociones“: las emociones afectan nuestra manera de ver y pensar el mundo. Está demostrado que influyen en la atención, en la memoria y en el razonamiento lógico. “Aprender a gestionarlas es mucho más beneficioso para la vida social que negarlas porque el amplio abanico de emociones está por detrás de casi todas nuestras motivaciones”.

Emociones políticas para el liderazgo
En julio de 2007 (25 años después de la primera victoria socialista después de la Transición), Felipe González, expresidente del Gobierno español entre 1982 y 1996, explicaba ante el auditorio del XXIII Congreso de las Juventudes Socialistas de España (JSE) las claves para ejercer el liderazgo político: “El socialismo es, sobre todo, un sentimiento, y no es y no debe ser una construcción ideológica. Para liderar el cambio es imprescindible hacerse cargo del estado de ánimo de los otros”. Y continuaba: “El liderazgo consiste en estar con la gente, con su sufrimiento, abriéndoles horizontes, pero hay que tenerlos claros”.

Emocionarse y emocionar. Ésta es la clave. Emocionarse por el cambio social, por las nuevas ideas y por los retos. Sólo así es posible emocionar. “Es evidente que cuando la política es sólo pasión y emoción, la probabilidad de que la tensión social aparezca y el invento de la convivencia democrática quede hecha añicos es muy elevada. Pero pretender, consciente o inconscientemente, que la política esté despojada de pasión y emoción es poner las bases para un proceso de liquidación social de la política” (Jordi Sánchez, septiembre de 2007). La capacidad que tengan los progresistas para transmitir pasión por los cambios, entusiasmo por las ideas e ilusión por los retos se convertirá en la llave emocional que les permitirá conectar con los ciudadanos. Éstos quieren soluciones, pero también horizontes, sueños, proyectos. Medios y largos plazos para comprender el corto y asumir sus costes y sus sacrificios.

Neuronas con intención de voto
La revista británica Nature Neuroscience divulgó, en septiembre de 2007, un estudio que relaciona las visiones políticas con los estilos cognitivos. Así, los conservadores tienden a buscar el orden y la coherancia, mientras los liberales (los progresistas) son más tolerantes con la ambigüedad y la complejidad, favoreciendo su capacidad de adaptación a los cambios.

El politólogo David Amodio, de la Universidad de Nueva York, junto a varios colegas decidieron dar un paso más y averiguar cómo reaccionaba un grupo de personas que se habían autocalificado como progresistas o conservadoras ante situaciones imprevistas y qué estímulos neuronales se accionaban ante tales circunstancias. El objetivo era averiguar si reaccionaban neuronalmente de forma parecida los individuos de un mismo grupo “ideológico”.

Con la ayuda de electroencefalogramas, que miden impulsos neuronales, estudiaron la parte del cerebro humano (el córtex cingulado anterior) vinculada al proceso de autoregulación del control del conflicto. Los autodenominados liberales mostraron mayor actividad neuronal relacionada con el conflicto, cuando la hipótesis del experimento les instaba a una situación de alteración de la rutina, planteada alrededor de un cambio de dirección y de acera en el camino habitual de una calle recientemente en obras. Los conservadores eran menos flexibles y se negaban a cambiar viejos hábitos, con un razonamiento estructurado y persistente, a pesar de las señales evidentes de que era necesario.

Frank J. Sulloway, investigador del Instituto de Personalidad e Investigación Social de Berkeley, afirma que el estudio ha servido para “demostrar que las diferencias individuales entre liberales y conservadores están fuertemente relacionadas con la actividad del cerebro”. El director del estudio, David Amodio, matizó en Los Angeles Times: “El voto no está determinado sólo por la actividad neuronal. Influyen mucho los factores educacionales, culturales y ambientales”. Pero también afirmó que “al envejecer se experimentan cambios en el córtex frontal del cerebro y, lógicamente, esto podría afectar a nuestra manera de pensar”, favoreciendo así posiciones más conservadoras con la edad, al disminuir la capacidad de la parte del cerebro capaz de gestionar los conflictos. No pasa lo mismo con la capacidad de amar o de emocionarse que no se pierde con la edad, como nos demuestra la neurobiología.

Palabras que generan percepciones, emociones que guían a nuestras neuronas. Este escenario tan químico y epidérmico… ¿es una dificultad o una oportunidad para los progresistas?, ¿es una oportunidad para la razón?

El discurso emocional
Los socialistas franceses han asumido, tras el resultado electoral de de las presidenciales que llevó a Nicolás Sarkozy a la Presidencia de la República, que no supieron como contrarrestar su “discurso emocional” ante los cambios sociales como “la fragmentación del mundo del trabajo o la individualización de los comportamientos” y esto fue así porque les “faltó claridad”. Éste es el diagnóstico, pero quizás es insuficiente para comprender lo que pasó.

En abril de 2007, Nicolás Sarkozy afirmaba sin rubor en “Le Figaro” que había hecho suyo el análisis marxista de Gramsci sobre que “el poder se gana con las ideas”. Aunque no sean las tuyas. Acto seguido se lanzó a una ofensiva de captación hacia las personalidades más lúcidas y brillantes de la izquierda francesa, que ha dejado al Partido Socialista desarbolado y con tics autoritarios en su intento de frenar y retener el talento progresista entre las débiles paredes orgánicas.

Sarkozy sigue la estrategia de la “triangulación” formulada por Dick Morris. Consiste en solucionar problemas que animan y que motivan a los votantes de tu adversario con el objetivo de desmovilizar a sus bases electorales o captarlas sin perder tu apoyo. La “triangulación” pretende solucionar los retos del adversario, con soluciones integradoras, mixtas entre las dos grandes fuerzas y cohesionar y centrar la atención de la agenda pública y mediática en los temas tradicionales de tu oferta.

En Italia, Walter Veltroni, nuevo líder del centro izquierda y depositario de una gran expectación renovadora, proclama que su país necesita “una fuerza reformadora, libre de ideologías”. Veltroni afirma, sin complejos ni tutelas,  que “la seguridad no es de derechas ni de izquierdas”, coincidiendo con algunos de los postulados eclécticos del presidente francés.

Sarkozy aplica un tratamiento de shock estético, emocional y mediático a la sociedad francesa, que ve en el hiperactivismo de su presidente un remedio ante la incertidumbre y ante la pérdida de la grandeur. Una dejación de la responsabilidad colectiva para abrazarse al protector, padre y guía. Un conjunto de sutiles emociones se destilan en la agenda del presidente, alimentando el subsconsciente colectivo del superhombre en quien delegar toda nuestra confianza. Pretende que lo “pienses” y, de entrada, te lo hace “sentir”.

La política de las emociones… y de los sentidos
Los estímulos sensoriales generan estados anímicos y pueden determinar lo que sentimos, nuestros pensamientos y nuestra manera de actuar. El olor, por ejemplo, está unido al sistema límbico o cerebro medio, un sistema formado por varias estructuras cerebrales, encargado de gestionar las respuestas fisiológicas ante estímulos emocionales. Está relacionado con la memoria y la gestión de los recuerdos, la atención, la afectividad, la conducta o la personalidad. En un día podemos llegar a recibir más de 3.000 estímulos distintos, de los cuales sólo somos conscientes de aproximadamente el 1%. He sostenido que el olor corporal de nuestros políticos (o la percepción del olor) pueden ser determinantes para ganar o perder la confianza del electorado.

La construcción de determinadas acciones y “vivencias” para el desarrollo de la acción política tiene cada vez más presentes todos estos factores. El concepto “brand sense” se utiliza para denominar una técnica a través de la cual se trata de potenciar e implementar en los valores de una marca, un producto o un servicio el potencial que nos ofrecen el sonido, el gusto, la vista, el olor o el sentido del tacto, siempre y cuando sea posible para conseguir una asociación positiva y natural. Se trata de construir marcas a partir de la integración de los cinco sentidos básicos.

Martin Lindstrom habla de “tender puentes sensoriales y emocionales entre clientes y productos”; en nuestro caso, entre políticos y ciudadanos. El 80% de toda comunicación entre humanos es no verbal y el 95% se realiza a través del subconsciente. De ahí, la importancia de construir la relación política como una experiencia emocional que active nuestros mecanismos internos y consiga la actitud y predisposición necesarias para conseguir una acción concreta: la participación, el voto, la simpatía…

Algunos líderes políticos, especialmente desde la izquierda clásica, desconfían de estas estrategias y desprecian su sentido y su utilidad para una acción política transformadora. Despreciando lo que ignoran (o no quieren conocer) demuestran una incapacidad significativa para comprender “el ánimo” de la sociedad a la que aspiran representar o cambiar. Consideran que tales estrategias son “perversas”, ideológicamente contaminantes de los principios y valores que dicen defender y que son “modas” perniciosas en las que sólo están interesados los “profesionales” de la política: asesores de toda condición, spin doctors, técnicos de comunicación y expertos en imagen.

A modo de conclusión
La agenda pendiente para la renovación de los partidos políticos es amplia y múltiple. Afecta a las propuestas, a los objetivos y a las formas. Pero la pista de la “política de las emociones” puede ser una senda que genere más debate y más transformaciones que las que aparenta con su aspecto superficial.
Primero, encontrar las palabras que emocionen y que acierten en el diagnóstico y en la propuesta, creando los marcos conceptuales que nos permitan seguir avanzando en la comunicación política. Segundo, vivir la experiencia política con pasión, ilusión y entusiasmo contagioso, abriéndola para acercarnos a las vivencias de nuestros conciudadanos y construyendo, desde esa proximidad, un liderazgo proactivo. Tercero, explorar el caudal cognitivo de las emociones para establecer un nuevo relato y un renovado compromiso político y cívico. Y, finalmente, comprender los mecanismos neurológicos y sensoriales que articulan nuestra percepción y nuestro conocimiento.
¿Les parece poco?

Enlaces de interés:
El gobierno de las emociones
, nuevo libro de Victòria Camps (Herder Editorial, 2011)
La política de las emociones
(deUgarte.com)

Documentos y referencias de interés:
Ver documento power point “El relato político: las ideas vividas

Emotional Ignorance (Doctor Mark Goulston)

Análisis de oratoria de distintos políticos españoles (a partir del uso de la herramienta de software Sentitext. Quo.es, mayo 2011)

Señores políticos, sigan gesticulando, por favor (Antonio Núñez López)
Fuente: El País (21.04.2009)

El espectáculo de la democracia
Fuente: Público (25.04.2009)

Entrevista a Tim Pethick: “La razón nos guía, pero nuestras emociones deciden.”
Fuente: La Contra de La Vanguardia (15.04.2009)

Elecciones por ordenador. Perry, Roland (1986).
Fundesco (Tecnos). Colección Hermes, Madrid, pp. 194.

Leroy Merlin abre su primera tienda de los sentidos
Fuente: Cinco Días 27.05.2008

“El más inteligente es el más flexible”, Eduard Punset
Fuente: El Periódico de Catalunya (17.03.2010)

Libros:
La geopolítica de las emociones, Dominique Moïsi (Editorial Norma, 2010)
Geopolítica de las emociones (Santiago Álvarez de Mon) (Expansión, 1.09.2010)
Post relacionado: Por qué Europa no tiene relato (Luis Arroyo, 8.03.2010)

Más artículos de interés:
“Los políticos no gestionan bien las emociones” (El País, 10.07.2013)
– “El recuerdo de los olores nos proporciona identidad” (La Vanguardia, 16.05.2013) (versión PDF)
La revolución del inconsciente (José Antonio Marina. El Mundo.es, 25.06.2014)
- El poder de la empatía (Cristina Sáez. Magazine, La Vanguardia, 6.07.2014)
- Universo de Emociones
Un mapa para explicar cómo se rige el universo de las emociones (Gema Lozano. Yorokobu, 4.03.2015)
- All you need is love (Manuel Arias Maldonado. Revista de Libros, 7.09.2015 ) reseña sobre el libro:
Emociones políticas. ¿Por qué el amor es importante para la justicia? Martha C. Nussbaum. Barcelona, Paidós, 2014

Tweet about this on TwitterShare on Facebook0Share on Google+0

Artículos relacionados:
  • “¿Votaría a alguien al que no pudiera abrazar?”
  • Especial Elecciones 2008
  • Especial elecciones americanas
  • Participación en MASTERCIP 2009

  • Etiquetas: , , ,


    Comentarios en Wordpress

    Trackback de Antoni Gutiérrez
    Fecha: mayo 18, 2009, 12:31 pm

    “Señores políticos, sigan gesticulando…” de Antonio Núñez, añadido en mi artículo La política de las emociones: http://tinyurl.com/ythja9

    Trackback de Jose Maria Perez
    Fecha: mayo 18, 2009, 12:38 pm

    RT @antonigr: "Señores políticos, sigan gesticulando…" de Antonio Núñez, añadido a La política de las emociones: http://tinyurl.com/ythja9

    Trackback de Jose Maria Perez
    Fecha: mayo 18, 2009, 12:38 pm

    RT @antonigr: “Señores políticos, sigan gesticulando…” de Antonio Núñez, añadido a La política de las emociones: http://tinyurl.com/ythja9

    Trackback de Pedro Villarrubia
    Fecha: mayo 18, 2009, 12:41 pm

    Me gusta la política de las emociones y no de las comisiones: @antonigr: La política de las emociones: http://tinyurl.com/ythja9

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Participación en MASTERCIP 2009
    Fecha: junio 22, 2009, 11:27 am

    […] Artículos asociados: – La política de las emociones – Los tristes no ganan elecciones Artículos relacionados: […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Vivir las ideas (políticas) para combatir el fragmento y el olvido
    Fecha: julio 20, 2009, 10:17 am

    […] Y si los mercados son conversaciones, la inteligencia es colectiva y las personas son -sobre todo- relaciones… sólo la idea vivida (compartida) es la que no olvidaremos. La política democrática y progresista debe tener una praxis comunitaria. Las 200.000 personas que estuvieron en Berlín, en el verano de 2008, para escuchar a Barack Obama sintieron que vivían un momento histórico. La mayoría afirmaba que la motivación para asistir era que querían poder decir “yo estuve allí”. Aunque, después de un tiempo, la mayoría no recuerde apenas frase alguna de su intervención, eso no será necesario para  que no olviden nunca aquel momento. ¿Cuántas de nuestras propuestas políticas presenciales son capaces de generar tal emoción? O volvemos a emocionarnos en un acto público político… o no habrá opciones para los progresistas en una sociedad acelerada, fragmentada y olvidadiza. […]

    Pingback de El poder del relato: historias que ganan olimpiadas « Comunicación (política) y Relaciones Públicas
    Fecha: octubre 3, 2009, 12:35 pm

    […] Y para persuadir, los representantes de las ciudades candidatas recurrieron al relato. El storytelling es una de las mejores formas de hacer llegar un mensaje a las audiencias, saturadas por la ingente cantidad de información en las sociedades contemporáneas. La política de las emociones al servicio del sueño olímpico. Esta técnica la domina a la perfección Barack Obama y ayer volvió a ponerla en acción, aunque no causó el efecto deseado, además de por otros factores (como su viaje relámpago que le impidió llevar a cabo las acciones de lobbying del resto de ciudades, aunque estuviera su esposa), porque quizá era demasiado previsible (“Together We Can”). En esta ocasión, la candidatura resultó muy alejada de la sensibilidad popular (ni siquiera ofreció una imagen del baloncestista Michael Jordan en sus víedos) y lo confió todo al magnetismo de su matrimonio presidencial. […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Club de Debate en la UPNA
    Fecha: octubre 15, 2009, 9:06 am

    […] Enlaces de interés: – Los tristes no ganan elecciones – La política del relato – La política de las emociones – Palabras para cambiar el mundo – El cuerpo es el que habla Artículos relacionados: […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » La política en juego
    Fecha: diciembre 27, 2009, 12:25 pm

    […] Las campañas del futuro se concebirán, también, como combates culturales y lúdicos y no solo estrictamente ideológicos. La sintonía cultural, como la emocional, con los candidatos es un gran espacio para la nueva comunicación y un potente elemento de proximidad y vinculación. Aunque sorprenda o pueda provocar por exagerado, es muy difícil votar a alguien a quien no abrazarías, por ejemplo. Tampoco a alguien con quién no te imaginas ir a uno u otro concierto. Y mucho menos a alguien con el que no puedes hacer equipo para jugar a la Wii. Cuando las ideas políticas se convierten en emociones y vivencias, las oportunidades electorales están en juego. Empieza la partida. […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Catalunya, ‘més que un club’
    Fecha: enero 25, 2010, 10:27 am

    […] Las elecciones del Barça y de Catalunya van a dirimirse, creo, en términos mediáticos al menos, como un duelo de pasiones. Pasiones templadas, serenas, seguras… o pasiones calientes, excitadas e imprevisibles. En el Barça, por ejemplo, el grado de distancia respecto del presidencialismo pasional de Laporta será clave entre las candidaturas de renovación, de continuidad, de ruptura o de vuelta a los orígenes, como la que supuso la irrupción de la generación de los Soriano, Ingla, Rosell y Laporta, en su día. Y, en lo político, quien gestione mejor las emociones, quien haga pensar más en las razones, consecuencias y motivaciones de cada oferta (y la propia) puede tener un plus de atención entre el electorado en un momento sobrecalentado y sobreexcitado tras la sentencia del Constitucional. La gente suele ser muy sensata cuando vota y más exigente cuando opina. […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Votar por la cara
    Fecha: marzo 12, 2010, 10:04 am

    […] Sólo con una carcajada se activan entre 300 y 400 músculos de los más de 600 que hay en todo el cuerpo. La capacidad de la cara para transmitir emociones es lo que le confiere el carácter decisivo en la comunicación, de la cual, más del 65% es no verbal. Nuestro cerebro es complejo pero hay algunos principios simples que no debemos ignorar. Las emociones de los demás, que intuimos en la abundante información que nos facilitan sus rostros, nos ofrecen tal caudal de conocimiento, consciente e inconsciente, que atribuimos valor y opinión a las ideas y, sobre todo, a las personas, a las que juzgamos, analizamos y clasificamos a “primera vista”. […]

    Trackback de Antoni Gutiérrez
    Fecha: marzo 22, 2010, 10:15 am

    La geopolítica de las emociones, interesante libro de Dominique Moïsi enlazado bajo La política de las emociones http://tinyurl.com/ythja9

    Trackback de Toni Aira
    Fecha: marzo 22, 2010, 10:17 am

    RT @antonigr: La geopolítica d las emociones,interesante libro d D Moïsi enlazado bajo La política d las emociones http://tinyurl.com/ythja9

    Trackback de Jordi Rguez Virgili
    Fecha: marzo 22, 2010, 10:29 am

    RT @antonigr: La geopolítica d las emociones, interesante libro d Moïsi enlazado bajo La política de las emociones http://tinyurl.com/ythja9

    Trackback de Alícia Romero
    Fecha: marzo 22, 2010, 10:31 am

    Molt interessant! RT@antonigr: La geopolítica de las emociones, libro de Moïsi, La política de las emociones http://tinyurl.com/ythja9

    Trackback de Decio Coutinho
    Fecha: marzo 22, 2010, 12:16 pm

    Emoção mapeada RT @dcasacuberta La geopolítica de las emociones, interesante libro de Dominique Moïsi http://tinyurl.com/ythja9

    Trackback de David Casacuberta
    Fecha: marzo 22, 2010, 12:26 pm

    RT @antonigr: La geopolítica de las emociones, interesante libro de Dominique Moïsi http://tinyurl.com/ythja9

    Trackback de Decio Coutinho
    Fecha: marzo 22, 2010, 1:16 pm

    Emoção mapeada RT @dcasacuberta La geopolítica de las emociones, interesante libro de Dominique Moïsi http://tinyurl.com/ythja9

    Trackback de Maria Freiria Santos
    Fecha: marzo 22, 2010, 4:37 pm

    RT @antonigr: La geopolítica de las emociones, interesante libro de Dominique Moïsi enlazado bajo La política de las emociones http://tinyurl.com/ythja9

    Trackback de Anaclara Dalla Valle
    Fecha: marzo 22, 2010, 5:32 pm

    “Words That Work: It’s Not What You Say, It’s What People Hear” http://www.gutierrez-rubi.es/?p=389 #rediseñar2010 #datos16

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » El poder político de una taza
    Fecha: abril 5, 2010, 7:56 pm

    […] Las elecciones del futuro (y de hoy) son también combates culturales, estéticos… y emocionales: ¿café o té? ¿rock o country? ¿Mac o PC?  Combates de la cotidianeidad que expresan nuevas confrontaciones políticas de base cultural. Muchos comportamientos políticos se pueden observar (y prever) a través de pequeñas actitudes o reacciones emocionales. Por ejemplo, un estudio del CIS sobre la juventud española, realizado en 2008, desvelaba algunas correlaciones entre la ideología de los encuestados y su psicología del comportamiento. El estudio analizaba estas pasarelas entre la vida y la ideología según las preferencias deportivas, las prácticas sexuales, la posición religiosa, o con el aspecto físico e higiene corporal, entre otros aspectos. La más destacada es, sin duda, la constatación de que los mayores niveles de satisfacción emocional se registran entre las personas situadas en el centro político. Así, la tasa más alta de individuos que se sienten alegres se registra entre los jóvenes de centro y centroizquierda. La felicidad, la insatisfacción o el nerviosismo parece que tienen ideología… e intención de voto. Resulta sorprendente o curioso todo ello, pero también es relevante constatar que las ideas no sólo se piensan sino que, sobre todo, se viven, se sienten y se perciben. Es la vivencia emocional de las ideas lo que configura las predisposiciones ideológicas y electorales de los ciudadanos. Precisamente lo que convierte en actores políticos decisivos a movimientos como el Tea o el Coffe Party es la construcción de lazos emocionales y relacionales como base de una organización de estructura en red, comunitaria, autónoma y vinculante entre sus miembros, que es capaz de polarizar el debate público, de incidir en los resultados electorales y de dejar en evidencia los límites de la política formal. […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Política: de la ideología a la filosofía
    Fecha: abril 19, 2010, 10:05 am

    […] En un contexto convulso e incierto, provocado por la crisis económica y financiera, con consecuencias devastadoras en lo social y en lo ético, algunas empresas empiezan a valorar el potencial que puede tener para la innovación y la productividad, la meditación y otras disciplinas y técnicas del silencio, la introspección y el equilibrio interior. La meditación abre, cada vez más, las oportunidades a una gestión de las organizaciones en que las emociones tengan un papel más valorado y reconocido al mismo nivel que las aptitudes y las actitudes. […]

    Pingback de De la ideología a la filosofía « …sobre gustos acá hay algo escrito
    Fecha: abril 20, 2010, 3:09 pm

    […] En un contexto convulso e incierto, provocado por la crisis económica y financiera, con consecuencias devastadoras en lo social y en lo ético, algunas empresas empiezan a valorar el potencial que puede tener para la innovación y la productividad, la meditación y otras disciplinas y técnicas del silencio, la introspección y el equilibrio interior. La meditación abre, cada vez más, las oportunidades a una gestión de las organizaciones en que las emociones tengan un papel más valorado y reconocido al mismo nivel que las aptitudes y las actitudes. […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Nuevos contenidos audiovisuales
    Fecha: mayo 19, 2010, 11:02 am

    […] – El lenguaje facial – Los tristes no ganan elecciones (ni lideran, ni seducen, ni convencen) – La política de las emociones Libro: – Micropolítica: Ideas para cambiar la comunicación política Power points: – Los tristes […]

    Pingback de Triangulación en las catalanas « Campaña permanente
    Fecha: octubre 20, 2010, 1:11 pm

    […] en lugar de atacar los puntos débiles. Como explica Antoni Gutiérrez Rubí en su artículo La política de las emociones, publicado en octubre de 2007 en la revista de la Fundación Rafael Campalans, ”la […]

    Pingback de La campaña emocional del PSOE « SesiónDeControl.com
    Fecha: enero 20, 2011, 8:07 am

    […] campaña emocional del PSOE MeneameBitacorasGoogle BuzzFacebookTwitterYa hace algunos años que la comunicación emocional acapara la atención de los asesores de comunicación de partidos políticos en España. Ante los […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Clausura del Máster en Comunicación Institucional y Política
    Fecha: junio 22, 2011, 9:57 am

    […] y entrevistas: La conexión emocional es fundamental para una comunicación política efectiva La política de las emociones Votar por la […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Del storytelling al microblogging
    Fecha: julio 12, 2011, 11:48 am

    […] que generan imágenes, consolidan marcos conceptuales previos y son la antesala de las emociones. Cuando se tiene claro el relato es mucho más sencillo establecer esas palabras, mensajes […]

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Curso de Verano: La crisis y reinvención de las profesiones P (rofesores, eriodistas, ublicistas, imPrenteros, olíticos)
    Fecha: agosto 4, 2011, 3:07 pm

    […] De la Micro a la Filopolítica (filosofía aplicada a la política) 12:00h Emociones y percepciones, como elementos centrales de la comunicación política 17:00h La nueva política mirar hacia los […]

    Trackback de Luis Honorato Flores
    Fecha: noviembre 10, 2011, 4:44 am

    La política de las emociones – http://t.co/BL7RNDZZ (via @antonigr)

    Trackback de Antoni Gutiérrez
    Fecha: diciembre 5, 2011, 7:00 pm

    La Ministra sollozó. ¿De sonrojo o impotencia? Esta noche hablando de emociones y política en @telecincoes. Más en http://t.co/oXcfgTHv

    Trackback de Curro Ferralgo
    Fecha: diciembre 5, 2011, 7:02 pm

    La Ministra sollozó. ¿De sonrojo o impotencia? Esta noche hablando de emociones y política en @telecincoes. Más en http://t.co/oXcfgTHv

    Trackback de Enrique Sacanell
    Fecha: diciembre 5, 2011, 7:08 pm

    La política de las emociones – http://t.co/WJ8kCIRG (via @antonigr)

    Trackback de Nani
    Fecha: diciembre 5, 2011, 7:20 pm

    La Ministra sollozó. ¿De sonrojo o impotencia? Esta noche hablando de emociones y política en @telecincoes. Más en http://t.co/oXcfgTHv

    Trackback de Mikel Gomez
    Fecha: diciembre 5, 2011, 7:35 pm

    La Ministra sollozó. ¿De sonrojo o impotencia? Esta noche hablando de emociones y política en @telecincoes. Más en http://t.co/oXcfgTHv

    Trackback de Almudena Sánchez
    Fecha: diciembre 5, 2011, 9:04 pm

    @antonigr ¿por qué los conservadores manejan mejor las palabras y los gestos? http://t.co/fICNNQHy

    Trackback de María Pantiga
    Fecha: diciembre 5, 2011, 9:33 pm

    La Ministra sollozó. ¿De sonrojo o impotencia? Esta noche hablando de emociones y política en @telecincoes. Más en http://t.co/oXcfgTHv

    Trackback de Victor Arrogante
    Fecha: diciembre 5, 2011, 9:58 pm

    "@antonigr La Ministra sollozó ¿De sonrojo o impotencia? http://t.co/eWf8rP8Y

    Trackback de Fátima Matito
    Fecha: diciembre 6, 2011, 2:30 am

    La Ministra sollozó. ¿De sonrojo o impotencia? Esta noche hablando de emociones y política en @telecincoes. Más en http://t.co/oXcfgTHv

    Trackback de Juan García Orta
    Fecha: diciembre 6, 2011, 7:09 pm

    Inspirador: La política de las emociones – http://t.co/cJkNRKk1 (via @antonigr)

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Emociones y política
    Fecha: diciembre 9, 2011, 10:33 am

    […] Artículo asociado: La política de las emociones […]

    Trackback de Lapiko Kritikoa
    Fecha: enero 10, 2012, 12:42 pm

    RT @koldocas: Berriro irakurriko ditut: La política de las emociones http://t.co/mEVU3tVr La política del relato http://t.co/VquNTvPA @a …

    Trackback de errota
    Fecha: enero 10, 2012, 1:03 pm

    RT @koldocas: Berriro irakurriko ditut: La política de las emociones http://t.co/mEVU3tVr La política del relato http://t.co/VquNTvPA @a …

    Trackback de koldo castañeda
    Fecha: enero 10, 2012, 1:39 pm

    Berriro irakurriko ditut: La política de las emociones http://t.co/mEVU3tVr La política del relato http://t.co/VquNTvPA @antonigr

    Trackback de Lapiko Kritikoa
    Fecha: enero 10, 2012, 1:42 pm

    Berriro irakurriko ditut: La política de las emociones http://t.co/mEVU3tVr La política del relato http://t.co/VquNTvPA @antonigr

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Las emociones en las campañas electorales y en los gobiernos
    Fecha: marzo 21, 2012, 12:37 pm

    […] de interés: – La política de las emociones – “Si la política no es emociones, entonces ¿Qué és?’ Antoni Gutiérrez-Rubí […]

    Trackback de Corina Verminetti
    Fecha: mayo 3, 2012, 4:22 pm

    @Gabylevinas La política de las emociones http://t.co/tfdAOmsP Tiempos de amor en la comunicación política http://t.co/QgQpF8h3

    Trackback de Corina Verminetti
    Fecha: septiembre 18, 2012, 2:57 am

    "La política de las emociones" Por @antonigr http://t.co/tfdwgMjF

    Trackback de Corina Verminetti
    Fecha: octubre 14, 2012, 12:25 am

    Tiempos d Amor en la #ComunicaciónPolítica @marioriorda http://t.co/3K717VHu / La política de las emociones @antonigr http://t.co/tfdwgMjF

    Trackback de mario riorda
    Fecha: octubre 14, 2012, 11:50 am

    Tiempos d Amor en la #ComunicaciónPolítica @marioriorda http://t.co/3K717VHu / La política de las emociones @antonigr http://t.co/tfdwgMjF

    Trackback de Graciela Hayek
    Fecha: octubre 14, 2012, 11:53 am

    Tiempos d Amor en la #ComunicaciónPolítica @marioriorda http://t.co/3K717VHu / La política de las emociones @antonigr http://t.co/tfdwgMjF

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » El beso de Obama
    Fecha: octubre 29, 2012, 9:18 am

    […] error. En la vida y, por supuesto, en la política. Los políticos gestionan el caudal de las emociones como un vehículo decisivo para generar sentimientos que les permitirán transmitir -de manera que […]

    Trackback de Lilian Fernandez
    Fecha: noviembre 8, 2012, 9:53 am

    Releyendo "La política de las emociones" d @antonigr. Emocionar y emocionarse claves d la Comunicación Política d Obama http://t.co/LvktKmwB

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » Tecnología social y política de las emociones
    Fecha: julio 3, 2013, 8:12 am

    […] de intervención gracias a una tecnología social, permite explorar nuevas posibilidades para la política de las emociones. Estas posibilidades estaban antes residenciadas, fundamentalmente, en el poderoso efecto de la […]

    Trackback de Corina Verminetti
    Fecha: julio 24, 2013, 6:21 pm

    @SebasAbrevaya Macos mentales, diría George Lakoff. Mirá http://t.co/kTXfoTBYEa Otro análisis http://t.co/96VYChH3i7 La emoción “garpa“. Abz

    Pingback de Antoni Gutiérrez-Rubí » El liderazgo contagioso
    Fecha: noviembre 25, 2013, 11:04 am

    […] En el libro el Liderazgo al estilo de los jesuitas de Chris Lowney (hay que recordar que el Papa Francisco era el único jesuita en el Cónclave en el que fue elegido Pontífice) se identifican las cuatro claves de este modelo de liderazgo: Autoconocimiento, Creatividad, Heroísmo y Amor. No me cabe duda que el Papa trabajará la creatividad con una gran intensidad. No tiene problemas para acercarse a la gente, posar para fotografías, sonreír o generar empatía para con los demás. Domina la comunicación emocional. […]